domingo, 7 de octubre de 2012

VENEZUELA GÜELE A ORO


VENEZUELA GÜELE A ORO


Venezuela Güele a oro, un sainete de Andrés Eloy Blanco  y Miguel Otero Silva (Mickey) estrenada en el Nuevo Circo de Caracas el 25 de abril de 1942 en las festividades del aniversario del “Morrocoy Azul”.

En Venezuela, la puesta en escena de los saineteros se convierte en una crónica de la época; la sociedad venezolana se ve reflejada a través de la gente de teatro, quienes hacen una crítica solapada de la realidad nacional. Si en las primeras décadas del siglo XX, el sainete se caracterizó por pintar costumbres y satirizar vicios y errores, en las décadas de los años 30 y 40, éste se torna crítico, tocando temas relacionados con el petróleo y el poder, donde se resalta la caricatura política, especialmente hacia ministros y congresistas; como ejemplos se podrían nombrar las obras Yo también soy candidato (1939) de Rafael Guinand y Venezuela güele a oro (1942) de Andrés Eloy Blanco y Miguel Otero Silva.

Venezuela güele a oro es una parodia sainetera cargada de humor, donde los acontecimientos se van presentando a través de Sketchs; por ella desfilan una serie de personajes ironizados e hiperbolizados, tanto por los nombres como por las situaciones. La obra es presentada en diez escenas y cada una de ellas va mostrando las situaciones más disparatadas de un grupo de turistas americanos, que llega a Venezuela en busca de petróleo y quienes son acompañados por unos venezolanos muy originales. El propósito inicial se diluye en medio de todos los aconteceres y hechos absurdos que rodean a este grupo de personajes.

Los autores de este sainete crean las situaciones y los personajes al estilo de Pirandello. Todo está lleno de grotescas incoherencias: las acciones concretas se muestran disparatadas, sin sentido alguno: en la escena IV, por ejemplo, cae al escenario un muerto a quien Sherlock Morrow le registra los bolsillos y le saca una zaranda, una bomba de bicicleta, un despertador y dos ceniceros.

La ironía, la parodia y el humor concurren en el sainete como efectos de sentido

Si partimos de la definición de Jankelevich (1982) acerca de la ironía, ésta resulta absolutamente apropiada a lo que es el sainete: la ironía es el espejo de autoconciencia, por ello Venezuela güele a oro muestra el mundo al revés, no hay un discurso coherente y los episodios se rellenan con ironía y ésta aparece como un efecto de sentido. Además, la ironía es intencional y por ello los personajes son caricaturescos, porque así se enfatiza, durante la lectura y la representación, texto y sentido.

Joan Crawford (quien se había ido, vuelve a entrar).- ¡Oh, acabo de presenciar una escena conmovedora!

Morrockfeler.- ¿a ver?

Joan.- ¡He visto un tranvía! Venía despacito, despacito…

Se oían los ladridos de los perros, los suspiros del motorista, los bostezos del colector! Y era una sola sombra larga, y era una sola sombra larga. El tranvía extendía sus manos como un ciego: ¡por dónde voy señores, por dónde voy!. Las gentes le decían: levántate y anda; y él se levantó, pero no anduvo. Todos le dieron una locha, bajaron y anduvieron, anduvieron, despacito, despacito; y él venía atrás diciéndoles: ¡Espéradme!. Despacio se va lejos. Quise subirme a él, pero tuve miedo de amar con locura, de abrir mis heridas que suelen sangrar y no obstante toda mi sed de ternura, cerrando los ojos, lo dejé pasar… Y todavía no ha pasado…! (solloza) (salen todos cabizbajos) (15)
Si bien el sainete exagera los conflictos cotidianos, siempre con un tono gracioso, que definitivamente impacta en el espectador, mientras potencia la distancia, no puede omitirse el empleo de la parodia y de la ironía como efectos de sentido que engrasan los mecanismos de la pieza teatral.

Resulta imprescindible aludir a los aspectos humorístico, paródico e irónico en la construcción de los personajes saineteros, la verdadera mina, una serie de tipologías que se mueven en un espacio ficcional espejeando una situación muy específica (basta leer la obra para encontrarse con entes de papel hiperbolizados dentro de un estereotipo).

Se combinan personajes nacionales y extranjeros que en tono de farsa desfilan por el escenario para mostrar las realidades del país y hasta personalidades significativas de la época. Por una parte están Mujiquita, que es presentado como “hijo natural de Rómulo Gallegos y Libertad Lamarque”; Morrocobrero, personaje muy humilde, encargado de acompañar a los turistas en su recorrido por Caracas; Sherlock Morrow, quien hace las veces de investigador, nativo de El Baúl, pueblo del estado Cojedes, y quien se confunde con Antonio Saavedra, nombre del actor que representa al personaje en el montaje de la obra (otra característica muy Pirandelliana); Delgado Chalbaud, representante del Partido Laborista; un senador, quien está durmiendo y todos dicen que está trabajando; Fernando Paz Castillo, Gonzalo Barrios, poetas del Grupo Viernes, etc. Por el lado de los turistas, Morrockofeller, a quien todo le huele a oro, o mejor dicho a petróleo, Miss Kakatúa, una señorita vieja, a quien todos los venezolanos que conoce le parecen maravillosos; Joan Crawford joven americana que se escapa con el venezolano Anésimo Onato, también natural de El Baúl, y el presentador, el chino Chang, a quien al final de la obra confunden con el chino Canónico, un picher venezolano quien jugó con el equipo de baseball que fue a Cuba en 1942.

Lo que espejea el sainete es un imaginario específico que afecta y filtra una percepción de la vida que tiene gran impacto en la elaboración de un relato de la cotidianidad. Las escenas que se presentan en Venezuela güele a oro no son trascendentales en cuanto a que son sucesos del acontecer cotidiano. El sainete lo que hace es “fictivizar” los acontecimientos.

Saavedra.- Ahora vamos a dar al público una buena noticia. El Morrocoy Azul va a proceder a otorgar, entre los que han tenido la amabilidad de venir a celebrar su cumpleaños, algunos premios mediante concurso. ¡Estén atentos!

Premio Lucido Quelonio: A la persona que tenga cuello de celuloide, se le darán cien bolívares. Puede pasar por aquí la persona, pero con el cuello puesto.” (33) 
Se sabe que la representación está constituida por una serie de códigos verbales y no verbales que logran el mensaje teatral. Los códigos teatrales permiten la explicación de las situaciones, aún sin que se comprendan los códigos verbales. (A Ubersfeld, 1989:23) La parodia tiene matices y grados entre los que caben lo satírico, lo polémico y lo burlesco.
Morrocobrero.- Un momentico.¡ La poesía antes que todo! Voy a recitarles La Renuncia. Dedicada a la Primavera, por el poeta Adolfo Hitler. Está acabadita de llegar. Me la dio uno de mis hermanos. Gathmann Hermanos:

He renunciado a ti. No era posible;
fueron vapores de cervecería,
son ficciones que a veces le dan al sumergible
cierta esperanza de refinería.

(…)

He renunciado a ti, nazistamente,
como tuvo que hacerlo Juan Vicente,
he renunciado a ti, como Caracas,
que ha renunciado al agua y a las cloacas
como el que ve partir las caraotas
con rumbos hacia imposibles y ansiados continentes,
como el pollo que siente sus entretelas rotas
cuando ve a Guillermo Asturias que le enseña los dientes… (30-31)
Pero habría que revisar el diálogo que se establece entre los personajes y que permite visualizar los llamados “imaginarios encontrados”. El lenguaje de los personajes saineteros reproduce un dialogismo. Cada lenguaje tiene una cultura y allí se desata un diálogo donde hay un cruce de imaginarios encontrados. En este sainete, la parodia surge como un correctivo cómico y crítico porque desmonta la noción directa, el enmascaramiento se desvela y se produce la ruptura en el escenario, entre la esencia y la existencia. En medio de las más disparatadas escenas se muestra la dicotomía en torno a un delicado problema social:

ESCENA VIII

Chang coloca un par de sillas en el centro de la escena, les pone encima una tabla, hace correr por encima un automovilito de cuerda y dice:

Chang.- Este es el Puente de Hierro. Este es Juan de la Calle (señalando a éste que entra).

Juan de la Calle.- Aquí vivo yo, para servirles.

(…)
Miss Kakatúa.- Pero esto no es una casa. Aquí no puede vivir un ser humano.

Morrocobrero.- No podrá vivir un ser humano, pero en ese hueco vivimos Icotea y yo, Juan de la Calle, la señora Narcisa y sus tres muchachitos, la familia Verdolaga y cuatro inquilinos. Y en la puerta hay un aviso que dice: “Se alquilan dos habitaciones. No se aceptan perros”.

Morrockofeller (olfateando).- ¡Aquí huele. Aquí huele!

Morrocobrero.- Aquó jiede es como dice, Mister. Pero de eso no tenemos la culpa nosotros sino el Guaire. Pero no se preocupe, que ese violín se convierte en contrabajo cuando pasa por Los Rosales. (45)
En algunos casos, la ironía es tal que los personajes ficticios se llegan a confundir con los personajes de la vida real, al estilo de Pirandello; no poseen una personalidad definida.

“Chang.- Éste no es Sherlock Morrok. Este es Saavedra…” (33)

“Saavedra.- Un momento, ahora no soy el Morrow. Ahora soy el Don Antonio Saavedra, mayor de edad y de este domicilio…” (34);

Chang.- Yo soy Chang

Sherlock.- ¡Mentira! Usted no es Chang. (Al público) Señores, ¿ustedes saben quién es este hombre que amenazaba a Mujiquita con un “desbol”? ¿No adivinan quién quería ponerse en las curvas de Joan Crawford? ¿El chino Chang? ¡Pues no! El chino Canónico. (Chang le da vuelta al brazo pero Villegas lo detiene). (67)
De igual manera, en el espacio ficticio del sainete hay toda una elaboración en la que la parodia, la ironía y el humor bañan los mecanismos de la pieza teatral, se van invirtiendo situaciones cuyo destino recae en el escenario de la risa.

ESCENA II

(Chang pone en el centro un porrón con una mata)
Morrocobrero.- Bueno, ya están ustedes en Caracas. Esta es la Universidad. Ese es el Congreso… (11)

ESCENA III
Chang (haciendo la señal del silencio) Este es el Silencio… (17)

ESCENA IV
(La escena está en penumbra. Chang se adelanta sigilosamente).
Chang.- Esta es la esquina del Muerto.
Mujiquita.- (entrando con Morrocobrero y Joan).- Pero yo no veo ningún difunto.
Morrocobrero (con voz temblorosa).- Los muertos no se ven, hermano. Se huelen, se presienten, se escuchan en la sombra… (20)

ESCENA VII
(Chang saca una mesa, la coloca en el centro de la escena y le monta encima un caucho de automóvil, una camarita, un florero con calcetines colgado, un par de alpargatas con un lazo azul y un vaso de noche con crisantemos)
Chang.- Este es el local del Grupo Viernes (41)
Al final de la obra, esa interrogante que tanto preocupa a Morrockofeller del olor de Venezuela queda evidenciada, dicen los personajes:

Joan.- No, Venezuela no huele a oro. Venezuela huele a trabajo, a pueblo sano y a tierra hermosa. Venezuela huele a Patria (68)

(…)
Sherlock.- Mientras la corte revela
Su opinión sobre este asunto,
Al público le pregunto:
¿A qué huele Venezuela?
Morrocobrero.- Y en Lagunillas y en Coro
donde ya el petróleo apesta

Morrockofeller me contesta:
Venezuela huele a oro.

(…)

Morrocobrero.- Pero yo que estoy aquí,
Pueblo, viviendo contigo
Tengo fe, Pueblo, y te digo
¡Venezuela huele a ti! (71-72)
Como se ha señalado a lo largo de esta breve investigación, el sainete es una comedia cómica, de carácter popular que pinta costumbres y satiriza vicios y errores. El texto Venezuela güele a oro tiene un carácter específico marcado por un estilo. En el plano de la construcción dramática, se expone una falsa trama que encubre otra invisible.

A través de la ironía, los autores de este sainete proponen la trama al espectador o al lector por medio de la hiperexageración de los tipos o situaciones y tras cada palabra o escena, se encierra una realidad social que por medio de la parodia y la hiperelaboración de las situaciones y los tipos, además de los rasgos humorísticos e irónicos, subvierten la trama y la conducen por la vía de la comicidad. Esto remite a un punto clave: más allá de que la literatura sea, en el fondo, una función metafórica que espejea realidades, se debe tomar en consideración que la propia voz colectiva se hace portadora de una decadencia que encierra la maledicencia de la época, mientras refleja una cierta incomodidad socio-cultural.


LISTA DE REFERENCIAS

Barrios A. y otros (1997) Dramaturgia venezolana del siglo XX. Caracas: Centro Venezolano del ITI-UNESCO.

Blanco A.E. y M. Otero Silva (1942) Venezuela güele a oro. Caracas: Cooperativa de Artes Gráficas.

Booth, Wayne C. (1989) Retórica de la Ironía Madrid: Taurus.

Diaz Seijas P. (1966) La Antigua y Moderna Literatura Venezolana. Caracas: Ediciones Armitano.

Frye, N. (1991) Anatomía de la crítica. Caracas: Monte Ávila Editores.

Jankeleviche, W. (1982) La Ironía Madrid: Taurus.

Reisz de Rivarola, S. (1979) “Ficcionalidad” referencia, tipos de ficción literaria. En: Lexis vol III Nº 2 diciembre

Ubersfeld, A. (1989) Semiótica Teatral Madrid: Ediciones Cátedra S.A.

Vázquez T. M. (2000) El Sainete y sus estrategias ficcionales. Trabajo de ascenso presentado en la Universidad Católica Andrés Bello, para la categoría de Asociado. Cara

jueves, 26 de abril de 2012

CÉSAR VALLEJO (1892-1938)

Su esposa Georgette de Vallejo hace una excelente reseña de la vida del poeta. Reseña que presentamos a continuación. Decimosegundo hijo de la familia Vallejo Mendoza, César Abraham Vallejo, nace en marzo de 1892, en Santiago de Chuco (3,500 metros de altitud) más gran aldea que ciudad de la cordillera peruana. En 1910 viaja para Trujillo y se inscribe en la Facultad de Filosofía y Letras. En 1911, la idea de hacerse médico lo lleva a Lima, pero pronto renuncia a la carrera médica y vuelve a Trujillo. Entra a trabajar en la hacienda "Roma" (producción azucarera) de la que "saldrá marcado" debido a que a pesar de tener un tratamiento reservado sólo a los empleados superiores y con un salario satisfactorio, puede sin embargo, ver y oír cuando apenas clarece el alba, como llegan los peones (cerca de 4,000) al inmenso patio y ahí ponerse en fila para pasar lista, y salir para los campos de caña, donde se extenuarán hasta el sol poniente, con un puñado de arroz como alimento. Se da cuente de que son pobres criaturas salvajemente capturadas por siniestros enganchadores, y cobardemente retenidas por vida con el alcohol que, dominicalmente y a sabiendas se les vende a crédito. Irremediablemente endeudado vuelto en pocas semanas, insolvente su deuda, cubriendo rápidamente un número de daños superior al que va a vivir el peón tendrá que garantizar su deuda con esto que sólo le queda: sus hijos, nacidos o por nacer. Este recuerdo se comprende se mantendrá en la mente de Vallejo, quien se obsesiona por la injusticia social. En 1913, renuncia a su empleo en la hacienda y nuevamente regresa a Trujillo: Reanuda sus estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Trujillo y posteriormente de Derecho en la Universidad de San Marcos (Lima), pero abandona los estudios porque consigue un puesto de profesor de un colegio. Un block de poemas compone todo su bagaje. El primer éxito que consigue Vallejo con su tesis "El Romanticismo en la Poesía Española" es completo. Rápidamente es adoptado por los intelectuales y artistas quienes, muy numerosos, forman un grupo inquieto, turbulento y audaz, cuya bohemia no es en el poeta sino un hábito, publica sus primeros versos de origen didáctico imponiéndose por el dinamismo y los rasgos humorísticos de su fuerte personalidad intelectual y artística. Los intelectuales más destacados fueron: Víctor Raúl Haya de la Torre, José Eulogio Garrido, Alcídes Spelucín, Macedonio de la Torre, entre otros, integrantes de "Norte", grupo liderado por Antenor Orrego. A aquella época febril, sacudida por cambios sociales, políticos (mayor influencia de las Fuerzas Armadas y progresivo deterioro de la oligarquía) e ideológicos (irrupción de la filosofía marxista y del psicoanálisis), corresponden sus primeros versos publicados. Se podría decir que Vallejo es acaso una de las figuras de mayor relieve dentro del vanguardismo hispánicohttp://mireyavasquez.blogspot.com/2011/05/el-vanguardismo.html. Sus primeros poemas fueron publicados en periódicos y revistas locales como La Industria, La Reforma, Cultura Infantil, La Semana; uno de ellos, titulado “Aldeana”, fue publicado en Balnearios de Barranco de Lima y reproducido en El guante de Guayaquil y El liberal de Bogotá. Algunos de esos poemas serían después recogidos en Los heraldos negros, su primer poemario, en 1919. En Trujillo está hasta 1917 cuando se traslada a Lima. En esta ciudad, hizo amistad con Manuel Gonzáles Prada y Abraham Valdelomar, e integró el grupo "Colonida", gracias a este último, se enriquece su visión del mundo a través del contacto con nuevas corrientes europeas. A Gonzáles Prada -cuya muerte le afectó profundamente- le dedicó el poema "Los dados eternos. El Vallejo que comenzaba a beber ávidamente de las fuentes del marxismo, pronto comenzó a sentirse encerrado en ese círculo elitista. "Colonida" no fue más que otra etapa, no menos importante que las que vendrían, que ahondó -luego de la muerte de su maestro Gonzáles Prada- la íntima desesperación y crisis permanente en que ya se encontraba inmerso el poeta En 1918 César Vallejo publicó su primer poemario: Los heraldos negros, en el que son patentes las influencias modernistas, sobre todo de Julio Herrera y Reissig. Esta obra contiene, además, muestras de lo que será una constante en su obra: la solidaridad del poeta con los sufrimientos de los hombres, que se transforma en un grito de rebelión contra la sociedad. En el mes de agosto de ese mismo año, muere su madre, en Santiago de Chuco. Aun habiendo impreso su primer libro quedará estancado por largos meses, en la espera de un prólogo que Valdelomar, muy en vista en aquella época, le ha prometido. Finalmente "Los Heraldos Negros" aparecerán no en 1918 como lo indica la edición sino en 1919 sin el prólogo tan esperado. El volumen contenía 69 poemas: unos pocos datan de 1915 y 1916, pero la mayoría fueron escritos en el período de 1917-1918. Se ha dicho que “Los Heraldos Negros” fue recibido en su momento con indiferencia o desdén por la elite intelectual peruana. Sin embargo, Alcides Spelucín ha exhumado los elogios que recibió de parte de Manuel González Prada, José María Eguren, Abraham Valdelomar, Juan Parra del Riego, Antenor Orrego, Luis Góngora, Ezequiel Balarezo Pinillos En agosto de 1920, sale para Santiago de Chuco pasando por Huamachuco, allí pronuncia una conferencia que produce escándalo, lamentablemente, ahí llega sólo para verse mezclado en un sangriento conflicto local que degenera en incendio. En un impulso, bien característico de Vallejo se dirige en tono conciliador a los lugares del atentado. Acusado por incendiario y disturbios políticos, con otros 19 más, es buscado y detenido el 6 de Noviembre. Será absuelto y liberado el 26 de Febrero del año siguiente. En junio de 1922, Vallejo participa en un concurso cuyo premio gana con "Más allá de la vida y la muerte" lo que le permite poder hacer imprimir su segundo volumen de poemas "Trilce" considerado por algunos críticos como incomprensible y estrambótico. En 1923, aparecen "Fabla salvaje" y "Escalas melografiadas". En junio, Vallejo que proyecta su evasión desde 1920 y, sobre todo, desde la aparición de 'Trilce", se embarca para Europa, con una moneda de 500 soles, un águila de oro anudada en su pañuelo. Ignorando el idioma, sin recursos ni relaciones y sin sombra de perspectivas, llega en julio a París, un viernes 13. Para poder sobrevivir tuvo que dedicarse al periodismo y su producción poética se redujo sustancialmente. Dos años va a pasar una vida de duras penurias y hasta casi escapando de la muerte debido a una hemorragia consecutiva a una intervención quirúrgica. Luego de algunas otras relaciones (entre ellas Henriette, una hermosa costurera con "lenguaje de cocotte"), apareció Georgette, quien vivía frente a la oscura pensión de Vallejo en la Rue Molière. Ernesto More, íntimo amigo del poeta en París, fue testigo del luminoso amor del sudamericano pobre y la francesita venida a menos. Pero el romance no duró mucho, luego del matrimonio acontecido en 1934, comenzó a transformarse rápidamente frente a las penurias económicas, agravadas poco después al decaer la salud del poeta. En mayo de 1925, se funda en París la empresa "Los grandes periódicos iberoamericanos", en la que Vallejo consigue el puesto de secretario. Poco después escribe una serie de artículos para las revistas "Variedades" y "Mundial" de Lima, colaboraciones que proseguirán hasta 1930. Por otra parte, obtiene por Pablo Abril de Vivero, una beca otorgada por el gobierno español (unas 300 pesetas mensuales) y en octubre viaja por primera vez a España. A pesar de haber mejorado su situación económica, el poeta experimenta un estado persistente de inestabilidad y de descontento de sí mismo cuya causa no reside en su temperamento angustiado, sino en alguna laguna personal de orden moral. Vallejo, quien como periodista tiene entrada a los teatros, conciertos, exposiciones y frecuenta por lo demás los cafés en boga, exclama en el primer semestre de 1927: "Todo esto no es ni yo ni mi vida". Para 1927, Vallejo, quien va a tener 35 años, aún busca y se busca para sí solo. En abril, renuncia a su empleo de secretario en "Los grandes periódicos..." En septiembre, renuncia a su beca del gobierno español. El poeta está en lo máximo de su crisis moral; medita, se interroga. ¿hacia dónde va? ¿Cuál es su contribución humana a la vida de los hombres? Crisis moral de la conciencia, ya que a raíz de ella Vallejo siente haber detectado la causa de su agudo malestar: el alejamiento y la ignorancia de los problemas que más atormentan a la humanidad avasallada y sufrida en la cual vive. Sin embargo, se resiste a pensar que en el marxismo está la solución de tan numerosos males secularmente pretendidos, insolubles e irremediables, aunque, por otra parte, sospecha y presiente que un sistema enteramente nuevo, y no por azar unánimemente rechazado por los explotadores y los prepotentes, ha de implicar necesaria e ineludiblemente algún mejoramiento por primera vez real, palpable, fundamental para las masas trabajadoras y frustradas. Por ello comienzan sus primeros estudios de observación del marxismo. El año 1928, no se abre con gratas perspectivas para el poeta, Vallejo mismo con una lucidez conforme a su ética ha destruido el mínimo de seguridad tan duramente conseguido. Pronto muy seriamente enfermo tiene que retirarse a los alrededores de París para poder restablecerse, al menos físicamente. Transcurren algunos meses que le sirven para adquirir algunos conocimientos marxistas. En octubre, parte para la Unión Soviética. En noviembre está de vuelta en París. A fines de diciembre, rompe con el Aprismo del que había sido sólo simpatizante y crea en París la célula marxista peruana. Entre 1923 y 1929 es la etapa artística de "Poemas en Prosa" "Contra el secreto profesional" y "Hacia reino de los Sciris", al igual que el período, podría decirse de apolítico. Pero con su primer viaje a la Unión Soviética, surge y se define la evolución ideológica revolucionaria de Vallejo. Entre 1929 y 1930 estudia profundamente los ideales del marxismo. Su ideología se cristaliza, trascendente definitivamente, se afirma luego el militante, dentro del marxismo mas no dentro del comunismo. En octubre de 1929 hace segundo viaje a la U.R.S.S. A su vuelta inicia "El arte y la revolución", "Moscú contra Moscú" (obra teatral), más tarde intitulada "Entre dos orillas corre el río". En esta época no escribe poemas. En mayo de 1930 pasa un mes en España, donde concluye la segunda edición de "Trilce". El 2 de diciembre, está declarado como "indeseable" y expulsado del territorio francés. El 30 de Diciembre de 1930, parte para España. En 1931 su situación material es difícil en extremo. Trabaja intensamente, como nunca antes. En el curso del año, asiste a la proclamación de la República pero sin ningún entusiasmo, más bien indiferencia, no exenta de amargura, "Una revolución sin efusión de sangre -y la experiencia lo confirma- no es una revolución", afirma y mantiene Vallejo. Pese a ello, se inscribe al Partido Marxista Español, enseña las primeras nociones del marxismo a estudiantes obreros simpatizantes. Para remediar la precariedad material que le apremia traduce tres obras de escritores franceses. Escribe y logra publicar "El tungsteno' novela proletaria emergida de la Hacienda "Roma"... "Rusia en 1931", el éxito editorial mayor después de "Sin novedad en el frente" de Erich Remarque, tres ediciones en cuatro meses. Sobre pedido escribe "Paco Yunque", un cuento para niños que el editor rechaza por "demasiado triste". En octubre de ese mismo año hace tercer y último viaje a la Unión Soviética, donde roza la muerte por segunda vez desde su llegada a Europa, a unos cinco metros de un grave accidente del trabajo. El 30 está de vuelta. Debido a su grave situación material, Vallejo para resolver su problema económico, procura colocar "Moscú contra Moscú". Pero es Rechazado. Presenta "El arte y la revolución", también es Rechazado. Presenta otra pieza de teatro, "Lock out". Sigue el mismo camino de las anteriores. Propone "Rusia contra el segundo plan quinquenal", es rechazado. Pese a la calurosa ayuda de García Lorca quien le acompaña en todas sus gestiones, todas las tentativas fracasarán por la violencia e ideología de sus obras. Vallejo que había esperado mucho de su teatro, queda desconcertado. Decide su regreso a Francia y dejó España el 11 de Febrero de 1932. En 1932 comienza la tercera y última etapa en la trayectoria literaria de Vallejo. Es la etapa de "Poemas Humanos": "Colacho hermanos", "España aparta de mi este cáliz" y "La piedra cansada" .Estos "Poemas humanos" han nacido en la inmensa y lejana Unión Soviética con unas estrofas que escribe en el curso de su tercer viaje. Y se proseguirán algunos meses después con su llegada a Paris en febrero de 1932 hasta el 21 de noviembre de 1937. En ningún momento se desvincula de los acontecimientos sociopolíticos sino que lo lleva paralelamente. Aunque sólo "tolerado en territorio francés donde regresó clandestinamente, asiste a una de las más peligrosas manifestaciones de aquella época contra "Las cruces de fuego" (partido de ultra derecha) con el riesgo de una nueva expulsión. Mas el tiempo transcurre y sus poemas se acumulan en el cajón, donde desde 1928, yacen "Poemas en Prosa". A principios de 1935 se decide, sin embargo, a proponer una selección de sus versos a un editor madrileño quien aceptará la propuesta. Por extraña adversidad no le llegará la respuesta afirmativa a Vallejo hasta que estuvo declarada la guerra civil en España. En 1936, Vallejo decide retirarse por un tiempo políticamente. Es una especie de "reposo forzado" debido a la intransigencia que él opone a lo que llama "las medias tintas". Entre otras divergencias no podrá admitir un "frente popular". Pero la guerra civil surge en España (Julio 36) y ante la magnitud del acontecimiento, Vallejo depone toda discrepancia, colaborando de inmediato en la creación de "Comités de Defensa", colectas de fondo. Escribe una serie de artículos en los que denuncia lo inicuo de la no-intervención, sólo provechosa al fascismo, no tanto franquista como internacional. Mas el desarrollo de los acontecimientos aumentan su inquietud, y parte para Barcelona y Madrid en diciembre, pero pronto regresa a París. Sus presentimientos no le han engañado y la angustia lo aparta de su obra poética. Llevado sin duda, y a pesar suyo, por una esperanza irreductible, prosigue sin embargo sus artículos contra el fascismo. El 2 de julio, en un congreso internacional de escritores antifascistas a realizarse en España. Vallejo es nombrado delegado del Perú. Durante el mes de Setiembre bruscamente surge de Vallejo el monólogo de meses interminables, en 80 días escribe 25 poemas, los últimos de "Poemas Humanos" es a la misma España que dirige su plegaria y el exceso de su desesperación, "España, aparta de mi este cáliz". Durante diciembre escribe "La piedra cansada". Al 1niciar 1938, en Vallejo se ha quebrado extrañamente el poeta y el escritor. El domingo 13 de marzo, se acuesta después del almuerzo para reposar un instante. Al día siguiente tiene fiebre, carece totalmente de apetito. Amigos médicos, compatriotas suyos le visitan recetándole una que otra pastilla sin tratarlo propiamente. Vallejo está mucho más grave de lo que ellos creen. Alertado por el Dr. Porras, por entonces delegado a S.D.N. la legación peruana en París decide el traslado del poeta a una clínica. Durante dos días Vallejo rechaza este traslado. El 24 de marzo, sin embargo, acepta por fin esta angustiosa pero imprescindible solución, y el doctor Lejard, médico del ministro Calderón queda designado como único médico ejecutivo de Vallejo, Después de dura agonía muere Vallejo el viernes santo, 15 de abril de 1938, a las 9 y 20 de la mañana. Sólo más tarde se sabrá que Vallejo sucumbió a un muy viejo paludismo reaparecido después de 20 ó 25 años, a consecuencia de un estado general debilitado.


Lista de Obras Publicadas
Poesía
1919- Los heraldos negros
1922- Trilce
1936- Nómina de huesos
1937- España, aparta de mí esta cáliz
1937- Sermón de la barbarie
1939- Poemas humanos
1942- Antología de César Vallejo

Ficción
1923- Escalad melografiadas, talleres tipografia de la penetenciaria (cuentos)
1931- Tungsteno (novela)
1931- Hora del hombre (novela)

Libros de Referencia

1932- Rusia en 1931: reflexiones al pie de Kremlin
1932- Rusia antes del segundo Quinquenal


Drama

1937- La piedra cansada


Artículos

1923- Fablá salvaje
1925- La carta de París
1925- Entre Francia y España
1925- Wilson y la vida ideal en la cuidad
1926- Menos comunista y menos fascista
1926- Estado de la literatura española
1926- El secreto de Toledo
1926- El enigma de los EEUU
1927- La vida como Match
1927- Los hombres de la época
1928- El parlamento de post-guerra
1928-La diplomacia latino-americana
1928- La juventud de América en Europa
1928- La Semana Santa en Paris
1929- La megalomanía de un continente
1929-El espíritu universitario
1929- El concurso de belleza universal
1929- Las lecciones del marxismo
1935- Los incas redevivos
1936- El hombre y dios en la escultura inca (francés)
1936- Recientes descubrimientos en el país de los incas (francés)
1937- Las grandes lecciones culturales de la guerra española
1937- América y la idea de imperio de Franco



LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!


LA RUEDA DEL HAMBRIENTO

POR entre mis propios dientes salgo humeando,
dando voces, pujando,
bajándome los pantalones...
Váca mi estómago, váca mi yeyuno,
la miseria me saca por entre mis propios dientes,
cogido con un palito por el puño de la camisa.
Una piedra en que sentarme
¿no habrá ahora para mi?
Aún aquella piedra en que tropieza la mujer que ha dado a luz,
la madre del cordero, la causa, la raiz,
¿ésa no habrá ahora para mi?
¡Siquiera aquella otra,
que ha pasado agachándose por mi alma!
Siquiera
la calcárida o la mala (humilde océano)
o la que ya no sirve ni para ser tirada contra el hombre
ésa dádmela ahora para mí!
Siquiera la que hallaren atravesada y sola en un insulto,
ésa dádmela ahora para mí!
Siquiera la torcida y coronada, en que resuena
solamente una vez el andar de las rectas conciencias,
o, al menos, esa otra, que arrojada en digna curva,
va a caer por sí misma,
en profesión de entraña verdadera,
¡ésa dádmela ahora para mí!

Alarcón , J. (s/f) César Vallejo. Disponible: http://www.los-poetas.com/b/biovalle.htm Consulta: 23 de abril de 2012
Arditi A. (marzo 2009) César Vallejo, poeta peruano y universal. 
            Disponible: http://letrasperuanasyuniversales.blogspot.com/. Consulta: 23 de abril de 2012

César Vallejo Lista de obras publicadas. (s/f)
Disponible:http://castinet.castilleja.org/faculty/flaurie_imberman/mundo/vallejoc/vallejoco.html  Consulta: 25 de abril de 2012

César Vallejo  "Un Poeta Universal"  (s/f)   

miércoles, 18 de abril de 2012

Vicente Huidobro (1893-1948)


Nació el 10 de enero de 1893 en Santiago de Chile, en el seno de una familia de la elite oligárquica, vinculada a la gran propiedad agrícola, a la banca, a la política y con inclinaciones culturales. Hijo de Vicente García-Huidobro y la escritora María Luisa Fernández Bascuñán. Por ser el primogénito de esta familia, Vicente estaba destinado a heredar el título de marqués de Casa Real, honor reservado al primer hijo de la unión de dos de las familias más importantes del siglo XIX en Chile. Sin embargo, quizás por influencia de su madre —mujer feminista fuertemente ligada al ámbito cultural chileno—, Vicente dejó ese destino para abrazar una carrera riesgosa y apasionante: la de creador Cursó la enseñanza primaria con institutrices privadas y la secundaria en el Colegio de San Ignacio de la Compañía de Jesús. Aunque fue crítico con la enseñanza jesuítica, tomó de ella una postura elitista ante la vida. Escribió sus primeros poemas a los doce años. Ya desde ese momento, su vena poética y creadora, unida a su espíritu iconoclasta, le llevó a rechazar en un manifiesto que hizo público cuando aún era adolescente, cualquier forma de poesía anterior. Sus primeras obras fueron Ecos del alma (1911) y Las pagodas ocultas (1914). Cursó estudios de literatura en la Universidad de Chile. El primer amor de Vicente García-Huidobro fue su madre, quien tuvo una notable influencia en su vida; ella misma corregía sus primeros poemas y lo acompañó siempre. A éste siguieron otros amores ingenuos. Sin embargo, el amor real le llegó a los 19 años, cuando perdidamente enamorado se casó con Manuela Portales Bello, joven aristócrata descendiente de Diego Portales y Andrés Bello. Ella lo impulsó, como su madre, a escribir.
Decidido a abrirse camino en el mundo de las Letras, se traslada a París en 1916, donde participó en todos los movimientos vanguardistas que por aquellos años florecían, en la capital francesa; fue la época de la primera guerra mundial; En esta gran metrópolis conoció a Picasso, Juan Gris, Max Jacob y Joan Miró, entre otras figuras de la cultura del momento. Escribió en revistas literarias junto a poetas como Apollinaire, Réverdy, Tzara, Breton y Aragon; es decir, lo más puro de la poesía francesa del momento. Allí pudo empezar a publicar sus primeras colaboraciones en las revistas más significativas de ese país como Sic y Nor-Sud, y entablar relaciones con las principales cabezas de la Vanguardia europea, como los surrealistas Guillaume Apollinaire y Pierre Reverdy, con quienes colaboró en la fundación de una de las publicaciones anteriormente citadas (Nord-Sud). Sin embargo, y a pesar de esta estrecha colaboración en los comienzos de su andadura literaria, Vicente Huidobro pronto se distanció voluntariamente de los postulados surrealistas, ya que en su particular concepción de la creación artística no cabía la máxima de que el artista era un mero instrumento revelador de los dictados de su inconsciente. De igual manera rechazó el futurismo, movimientos artísticos rupturistas que ejercieron gran influencia sobre el arte contemporáneo. Huidobro fundó su propio movimiento poético de vanguardia: el Creacionismo, en la que situaba al creador artístico a la altura de un dios capaz de trasmitir a su creación un aliento vital tan poderoso que se podría medir, incluso, con las creaciones de la propia Naturaleza. http://mireyavasquez.blogspot.com/2011/05/el-vanguardismo.html
Así, para Huidobro el artista no debía limitarse a imitar la Naturaleza (de ahí el título de su el manifiesto creacionista: Non serviam, "no serviré"), sino que debía mantener con ella una especie de competición en la que podía mostrar el vitalismo de su propia obra. Es la famosa tesis que sintetizó en la fórmula: ¿Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas!? / Hacedla florecer en el poema. Esta concepción llevaba consigo la necesidad de crear nuevas imágenes -tan coloristas como animadas y sorprendentes- e, incluso, un novedoso lenguaje poético capaz de romper con todos los niveles de la lengua y generar también su propia sintaxis; de ahí que la yuxtaposición (de oraciones, vocablos o sonidos extrañamente puestos en contacto) se convirtiera en una de las características más acusadas del Creacionismo, al tiempo que las largas secuencias y enumeraciones de palabras y sintagmas contribuyeran decisivamente a dar al poema esa apariencia de objeto aleatorio, mera creación de un dios absorto en las posibilidades estéticas del material con que moldea su obra.
Con estos presupuestos estéticos, Vicente Huidobro se presentó en Madrid en 1918, donde fundó un destacado grupo de poetas creacionistas consagrados a la elaboración de textos que seguían fielmente los postulados del ya respetado maestro chileno. Por aquel entonces ya era un poeta fecundo, que arrastraba tras sí una interesante producción literaria: seis poemarios impresos en su país natal (Ecos del alma, La gruta del silencio, Canciones en la noche, Pasando y pasando, Las pagodas ocultas y Adán), uno aparecido en Buenos Aires (El espejo de agua) y otro publicado en París (Horizon Carré). A ellos se añadirían pronto cuatro nuevos poemarios (Poemas árticos, Ecuatorial, Tour Eiffel y Hallali).
De retorno a París, Vicente Huidobro continuó su febril proceso de creación poética, ahora enriquecida con una curiosa aproximación al género narrativo-cinematográfico, la novela-guión Cagliostro, de 1921. Entre el 16 de mayo y el 2 de junio de 1922, Vicente Huidobro presentó una exposición de trece poemas en forma de caligramas en el Teatro Eduardo VII de París. En el catálogo de la exposición estaba su retrato dibujado por Pablo Picasso y una crítica elogiosa de sus poemas escrita por el español Gerardo Diego. Su aceptación en París fue un éxito personal y de Chile, favorecido por el hecho de que el poeta escribiera indistintamente en francés y en español.
Regresó a Chile en 1925. Desde su llegada inició una intensa actividad literaria y política, con la fundación de la revista La Reforma y sus numerosas colaboraciones en Andamios, Panorama y Ariel. En el terreno político fundó un diario, Acción, desde el que defendía sus ideas contrarias al militarismo. Candidato a presidente, fracasó estrepitosamente en los comicios de 1925, lo que le causó gran amargura.
Alrededor de 1930 dio los toques finales a sus dos obras cumbres: dos poemarios que, desde el momento mismo de su aparición estaban llamados a situarse en los puestos máximos de la literatura universal. Por aquel entonces, Huidobro estaba en el apogeo de su fama, y gozaba del éxito obtenido por su novela fílmica Mío Cid Campeador (1929), en la que el propio poeta -que alardeaba de ser descendiente de Rodrigo Díaz de Vivar- identificaba su relación amorosa con Ximena Amunátegui como una reencarnación moderna de la pareja formada por El Cid y Doña Jimena.
La peripecia que había dado lugar a esta unión no puede ser más exagerada y hasta cierto punto fantástica: en 1925, coincidiendo con su regreso a Chile y su fracaso en el intento de tomar parte activa en la política de su país, el gran poeta había conocido a Ximena, una joven estudiante de quince años de edad, por la que abandonó a su mujer (con la que llevaba casado más de quince años) y a sus hijos. Ximena no sólo era menor de edad, sino hija de un poderoso prócer chileno, quien se opuso tajantemente a su unión con el poeta. Huidobro marchó entonces a París, cerró la casa de Montmartre donde había residido con su familia, y se trasladó a Nueva York, donde cosechó algún éxito como escritor de guiones cinematográficos.
Pero en 1928, cuando Ximena Amunátegui acababa de alcanzar la mayoría de edad, el poeta viajó a Chile, la raptó a la salida del Liceo y se marchó de nuevo a París, en donde la feliz pareja se instaló en el barrio de Montparnasse. Fueron aquellos unos años de plenitud amorosa y creativa para el poeta, quien, después del mencionado éxito de su versión del Cid, decidió retomar un largo y ambicioso proyecto en el que había empezado a trabajar diez años antes. Se trata de Altazor o el viaje en paracaídas, un poema mayor en siete cantos que narra la caída del hombre y el encuentro con la mujer, con la poesía. Junto con Temblor de cielo (acabado también por aquellas fechas), es la obra cumbre del Creacionismo y el mayor legado de Huidobro a la poesía. La relación con Ximena terminó en 1945, cuando él cubría la Segunda Guerra Mundial como corresponsal. De allí regresó a Chile con su tercera esposa, Raquel Señoret.
La mayoría de los estudiosos del fenómeno poético aún se deslumbra con las imágenes, la vivacidad, la invención y la heterodoxia inconformista y novedosa de este gran rebelde de las letras hispanas, quien supo mantener su vigor creacionista hasta en el epitafio que dejó escrito para su lápida: "Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar".
En 1933 Huidobro retornó de nuevo a su país. En esta ocasión volvió a desplegar una energía incansable fundando revistas tales como Pro, Vital, Primero de Mayo y Total. El año 1934 fue particularmente fecundo, pues publicó Cagliostro, a la que definió como novela-filme y que recibió un premio en un concurso de guiones celebrado en Hollywood, y La próxima historia que pasó en poco tiempo más, novela futuróloga en la que reflexionaba sobre la sociedad tecnocratizada que ya se estaba vislumbrando. En Papá o El diario de Alicia Mir introdujo referencias autobiográficas y En la luna, guiñol en cuatro actos y trece cuadros, una clara intencionalidad política.
Entre 1935 y 1938 Huidobro polemizó con Pablo Neruda y estuvo en España durante la Guerra Civil. Regresó a Chile en 1938, donde continuó su incansable labor creadora publicando ese mismo año la novela Sátiro o El poder de las palabras. Se trata de una novela de gran penetración psicológica. Junto con otros autores como Braulio Arenas y Fernando Alegría colaboró en Multitud; recopiló antiguos poemas dispersos de 1923 en Ver y palpar y El ciudadano del olvido, ambos libros dados a conocer en 1941 y considerados como obras fundamentales en su creación poética.
A finales de la Segunda Guerra Mundial regresó a Europa, para alistarse en el ejército francés con el que participó en las últimas batallas y obtuvo el grado de capitán. Entonces su figura comenzaba a ser una leyenda en Chile, donde en 1945 se publicó una Antología. Su experiencia bélica le dejó una herida que no llegó nunca a curar y que lo condujo a la muerte cuando estaba de vuelta en su país natal.
Frente al mar, en Cartagena (Chile), murió Vicente Huidobro en 1948, y frente al mar (o tal vez sobre él, como reza su epitafio) reposan sus restos en el
camposanto de la bella localidad chilena.
Su hija Manuela se preocupó por sacar a la luz las últimas creaciones de su padre en el mismo año de su muerte publicando Últimos poemas. Siguieron diversas ediciones y reediciones de sus obras; todavía en 1993 José A. de la Fuente editaba Vicente Huidobro: Textos inéditos y dispersos.
LISTA DE REFERENCIAS
Vicente Huidobro http://www.los-poetas.com/b/biohuid.htm Consulta: 17 de abril de 2012
Vicente Huidobro http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/huidobro.htm Consulta: 17 de abril de 2012
Vicente Huidobro http://www.lecturalia.com/autor/4390/vicente-huidobro Consulta: 17 de abril de 2012

jueves, 22 de marzo de 2012

CUENTO CENTRAL DE JOSÉ BALZA


ANÁLISIS DEL RELATO "CENTRAL"

TEMA O ASUNTO

Es un relato donde se narran 4 historias que se desarrollan en un mismo lugar: los apartamentos del Conjunto Residencial Parque Central. Las historias son contadas 3 por un narrador en tercera persona y una en primera. Se van entremezclando unas con otras en un mismo día: "un sábado en la tarde del mes de junio de 1980".

La primera habla de los avatares por las que pasa Federico cuando es invitado a una fiesta en un apartamento del piso 36 del Conjunto Residencial. Cuando está buscando la dirección, se encuentra con otro personaje. Se da inicia en la segunda historia: la de Juan José, quien va a su casa, que queda en la misma torre. Este personaje, después de haber pasado la noche con la “otra”, regresa a su hogar, pues Josefina, su mujer, le ha hablado muy extrañamente. Cuando éste está esperando el ascensor para subir, coincide con Federico y un tercer personaje, que es el narrador en primera persona. Éste cuenta algo de su vida y cómo cambió cuando conoce a su pareja, Luisa. La lectura de un poema de astrología introduce en la cuarta historia: el relato de un matrimonio felizmente unido y con un hijo de cinco años, quien juega con potes de talco. A ellos sólo les interesa lo que pasa en su casa. Viven totalmente aislados de los demás.

Las historias, paralelas y oblicuamente se enlazan y el narrador en primera persona conocerá los acontecimientos que se suceden en Parque Central por medio de la prensa y la televisión

Nunca volveré a saber de Federico ni de Juan José, aun cuando mañana o después la televisión y la prensa me lleven a imaginarlos, a suponerles actos que justamente podrían estar ocurriendo ahora. (P. 41)


AMBIENTE

El cuento posee varios ambientes específicos, de acuerdo a los relatos.

- La avenida en donde se encuentra el Conjunto Residencial

Un vertiginoso chorro de buses y autos ocupa la calle. Zumban las motos y el aire espeso...(p. 31)

- El Conjunto Residencial Parque Central

... cinco murallas, una misma forma repetida cinco veces lo aplasta. Mil ventanas visibles, pero secretos están sobre su cabeza (...) frente a Federico y a su derecha dos faros enormes avanzan (...) las torres laterales fragmentadas en espejos cambiantes.

- El apartamento de la primera historia. Apartamento Nº 36.

Un apartamento de dos plantas convertido en teatro: desde el balcón hacia el pie de la escalera, sillas en semicírculo... (p.40)

- El apartamento donde se desarrolla la segunda historia. Mitad habitación, mitad oficina. Alquilado por Josefina a una empresa.

- El apartamento de la tercera historia. Apartamento Nº 0

En un extremo coloco una vela encendida, acerco los dos dulces de guanábana... (p.41)

- El apartamento en la cuarta historia.

...fueron eliminadas las esquinas de las habitaciones, los ángulos de las puertas; corrieron cortinas de colores, insertaron marcos de metal plateado... Su casa se cierra con ellos en una reflexión de belleza. (p.37)


PERSONAJES SIGNIFICATIVOS

- Federico: joven de veinte años. Alto, delgado. Será el recepcionista y acomodador durante la fiesta que se celebrará en el apartamento 36 de Parque Central. Tiene problemas con su mamá, pues, según él, ella no lo entiende.

Hijo único, nunca vio a su padre y la madre de cuarenta y cinco años resulta tan libre que pocas veces se vuelve exigente, como en los últimos días. Cuando él ha estado fuera casi todas las noches de la semana, cuando ya eso debía ser aceptado en casa, su madre se enfurece en silencio. Uno nunca llega a entenderla por completo (p. 31)


- Quintero: Personaje a quien Federico conoció en Parque Central y quien lo invitó a ir a su apartamento, en el piso 36, para compartir con unos amigos. Lo que se sabe es que era un individuo flaco.

- El Cantante: Federico lo conoció en el apartamento de Quintero. Era un hombre de buena estatura, levemente gordo, moreno, con voz muy baja y fina. Invita a Federico a participar de la fiesta que se celebrará días después.

- Grupo de cantantes famosos, entre ellos barítonos, tenores, una mezzosoprano. Todos ellos se reúnen en la fiesta del apartamento 36.

- Una mujer: blanca, algo mayor. Una mezzo de gran prestigio internacional traída por la Municipalidad para la temporada oficial de Ópera de la ciudad (p.40). Sufre de una enfermedad: sangra mientras tose. Morirá cantando en la reunión que se realiza en el apartamento 36.

- Juan José: Personaje central de la segunda historia. Es blanco, algo fuerte, de cuarenta años. Le agrada conversar con los amigos, sobre todo con pequeños grupos. Le gusta el cine, leer la prensa y ver televisión. A cada instante lo abruma una urgencia erótica (...) Hay como un plazo tendido para él de la cual no logra escapar si no encuentra una mujer (p.33). Tiene dos mujeres: Josefina y la Otra. A veces pasa las tardes en hoteles o en autocines con otras mujeres. Nunca llega a sentirse satisfecho sexualmente. Dio muerte, sin quererlo, a Josefina, pues ésta lo agredió cuando llega al apartamento, y él por defenderse la golpea y la mata.

- Josefina: Mujer violenta, agresiva. Está drogada cuando Juan José llega al apartamento. Su profesión es de secretaria. Dueña del apartamento donde vive. Tiene alquilado la mitad de éste a su jefe, un empresario uruguayo. Muere a causa de los golpes que le propicia Juan José. Este la descuartiza para acabar con las evidencias del asesinato. La mete en tres bolsas plásticas grandes.

- Narrador en Primera persona: Hombre netamente citadino. En sus primeros años vivió sin preocuparse por nada.

Mi conciencia era ajena a lo exterior, y a la vez sólo pensaba algo impensable. Pero, de pronto, los libros, la música (...) algunas cosas políticas, fracturaron algo mío que desconocía... (p. 35)

La muerte de su padre y la locura de su madre, el trabajo para poder mantenerse, los estudios universitarios por la noche hicieron que actuara sin preocuparse de sí mismo. No se imaginaba con hijos ya que no quería que ellos sufrieran lo mismo que él.

Durante años acepté que mi vida girara alrededor del viejo parque de los Caobos y de los antiguos museos (...) parecía como si un círculo me detuviera allí (...) y nunca imaginé que en 1980, ese cuerpo vital cambiaría, casi estoy reducido al gran Centro por donde ahora camino ... (pp. 35-36)

Su vida cambió cuando conoció a Luisa. Vivía con ella desde hacía nueve meses. Jamás imaginé que la única diferencia de un hombre consistiría en tener una mujer: y lo he logrado. (p.36)

- Luisa: Divorciada de un diplomático. Cuando su esposo tuvo que irse al exterior, ella se negó a acompañarlo, pues estaba aferrada a su ciudad y a ese Conjunto Residencial de Parque Central. Se enamora de quien narra en primera persona. Lo conoce en un concierto y ve en él la persona con la que podrá convivir.

- Pareja matrimonial de la cuarta historia:

Seis años antes se casaron bajo condiciones serenas, unidos por una ternura sin interrupciones. (p. 37)


Ella es morena, joven. El, blanco, hombre sano y regular. Se aman y viven su vida encerrados en su residencia.

- Un niño de cinco años: Hijo del matrimonio feliz.

Desnudo, como un adorable juguete, el niño surge desde una espesa nube: tomó los envases de talco (...) y desde hace

rato riega con ellos la habitación... (p. 38)


IDEA CENTRAL

Se nos plantea el acontecer de un Conjunto Residencial donde se suceden diferentes hechos como historias paralelas. Cada individuo tiene su propio acontecer, no hay contactos entre unos y otros.

El autor nos muestra, por medio de esta narración la falta de comunicación del ser humano. El aislamiento. La soledad individual. Es como una muestra del acontecer cotidiano. Cada uno vive aisladamente. Cada historia es sola

¿quizás porque ninguna reviste radiaciones, salidas y contactos con las otras? ¿O porque este ambiente vuelve esponjosa la individualidad, de tal modo que, al ceñirla, ablanda su destino dentro de la multitud?

Las tragedias que allí han sucedido se sabrán a través de la radio, la prensa o la televisión. Lo demás no importa porque forma parte del acontecer cotidiano.

IDEAS COMPLEMETARIAS

- En cada una de las historias se suceden hechos que tienen que ver con el quehacer diario:

- Fiestas, a veces algo extravagantes y que pueden terminar en tragedia, como sucede con la historia primera.

- Muertes violentas e inesperadas, desengaño amoroso. La segunda historia así lo muestra.

La mujer ha llorado; lo mira como si hubiera estado esperándolo ansiosamente; y de repente salta... (p.39)

- Importancia solamente de la vida en pareja, con felicidad y comprensión, sin darse cuenta de lo que sucede alrededor.

Cada vez al entrar, saben que una burbuja espléndida, pulposa y blanca los protege. Su casa se cierra con ellos en una reflexión de belleza (p. 37)

ESTILO

- Cortado con paréntesis aclaratorios:

y éste le propuso a Federico que viniera, vestido con uniforme (Federico había confesado que guardaba uno, como recuerdo) p.32.


En cada caso, eso sí, cree permanecer realmente enamorado con la obsesiva ilusión (fugaz, instantánea)... (p.33)


- Ambigüedad en la combinación de algunas frases o palabras: "Tal vez en algún billar, en la calle"."Pero ésta no podría ser la historia proporcional". "Y aunque creo que he leído bastante". "Si ella supiera que salió esta noche". "Quizás ellos y yo estamos encontrándonos"

- Por medio del desarrollo de las historias se nos intercalan reflexiones propias del autor, como apartes, al igual que en una obra de teatro

Pero aún nada adopta la verdadera historia o, por lo menos, la paralela: ¿quizás porque ninguna reviste radiaciones, salidas y contactos con las otras? (p. 32)


Pero ésta no podría ser la historia proporcional (p.33)


Pero esa historia es oblicua ante la acumulación de este espacio, porque yo mismo avanzo en sentido contrario... (p. 34)

- Lenguaje descriptivo con imágenes literarias

Imagino cuánto podría tomar y comer durante la ópera. Se asomó al balcón: la vista daba al sur y percibió el cambio de la ciudad, desde el amarillo al violeta hasta la negrura completa (p. 40)


Todo es blanco y liviano; todo se ha vuelto esponjoso, aéreo. El piso pierde densidad con su alfombra de puntos claros (p.38)

- Frases descriptivas que estimulan el desarrollo de la narración:

Esta tarde vengo del Museo ubicado dentro de estos edificios: una gran exposición con muñecos descabezados, de figuras alumbradas por dentro, con alambres como venas. (p. 35)


Un vertiginoso chorro de buses y autos ocupa la calle. Zumban las motos y el aire es espeso, casi doloroso. Bastaría mirarlo bien para respirar con dificultad... (p.31)

ESTRUCTURA

- Las cuatro historias acontecen en un mismo espacio: El Conjunto Residencial de Parque Central

Quizá desde aquí observo a Juan José (y a otros como él) tomar el ascensor, o me fijo en el pecho exuberante de Federico (p.34).


- Suceden en el mismo día: sábado de junio de 1980, por la tarde

- Dentro del cuento podemos ver lo que Baquero Goyanes llama "círculos concéntricos", o sea superposición del desenlace y del comienzo, el efecto conseguido es casi el continuum, una especie de movimiento perpetuo... (270)

¿Verá de nuevo a Quintero? Tal vez en algún billar, en la calle, por aquí mismo como la primera vez. En verdad Federico nada puede recordar de Quintero excepto que era muy flaco. (p.32)

Ignoro quien sea Juan José (no lo veré sino dentro de tres días, en la prensa), y no puedo asegurar la presencia de Federico, pero el comentario sobre ese espectáculo de ópera me llegará el lunes por televisión (p.34)

- Cambio del punto de vista del narrador y superposición de planos

Cuando acomoda al último visitante, se sirve un trago. Es casi de apagar las luces. El pianista ahora de traje oscuro, se coloca ante su instrumento. El público se coloca ante su instrumento. El público calla y yo termino de colocar las cosas para nuestra cena: Luisa no tardará en regresar al apartamento letra O... (p.41)

- Presente pasado y futuro se integran en planos sucesivos.

Dentro de una misma historia, como es la de Federico, se ve el ejemplo planteado en la teoría de los planos temporales. La narración en presente: el caminar por los pasillos de Parque Central buscando la entrada para subir al apartamento 36. El pasado: Cómo conoció a Quintero ocho días antes de la fiesta. El futuro: si verá o no a Quintero, después de ese día.

CONCLUSIONES

- Hay un juego con las anécdotas, pues ellas están presentadas unas superponiéndose a las otras. Se nos intercalan las historias.

- El monólogo interior está presente en toda la narración.

- Introducción continua de frases descriptivas para alcanzar al desarrollo de los sucesos.

- Crítica a la individualidad del ser humano: La soledad.

- Presencia de un ambiente citadino y el mismo para todas las historias.

- Presencia del acontecer de todos los días.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Araujo,O (1988). Narrativa Venezolana Contemporánea. Caracas, MonteAvila Editores, c.a.

Balza, J. (1969) Narrativa Instrumental y Observaciones. Caracas UCV.

Balza, J. (1976) Los Cuerpos del Sueño. Caracas, UCV, 1976.

Balza, J. (1990) La Mujer de espalda. Caracas, MonteAvila editores.

Baquero Goyanes M. (1970) Estructuras de la novela Actual. Barcelona, Editorial Planeta.

Bravo, V. (1993) Los Poderes de la ficción. Caracas, MonteAvila editores Latinoamericana.

Landa, J. (1994,junio-julio) "La Palabra entre el Delta y la Polis" En: Imagen Latinoamericana Nº 105-106. Caracas.

Mata, H. (1992,julio) "Conversación con Balza". En: EN NEGRO, año 1, Nº12. Cantaura.

Miranda, J. (1975) Proceso de la Narrativa Venezolana. Caracas, UCV.

Navarro, A. (1970) Narradores venezolanos de la nueva generación. Caracas, MonteAvila editores c.a.

Navarro, A. (1993,abril) "Claves para entender un cuerpo textual". En: Imagen Latinoamericana Nº 100-94 Caracas.

Pacheco, C y Barrera Linares L. (comp.) (1993) Del cuento y sus alrededores. Aproximaciones a una teoría del cuento. Caracas, Monte Avila Editores Latinoamericana.

Tacca, O.(1978) Las voces de la novela. Madrid, Editorial Gredos.

Varios autores (1992) Teoría y praxis del cuento en Venezuela. Caracas, MonteAvila Editores

Nota: El relato Central está en la sección Narrativa de esta página