miércoles, 28 de abril de 2010

MANUEL FELIPE RUGELES, SU POESIA Y EL "GRUPO VIERNES"

Mireya Vàzquez Tortolero

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INTRODUCCIÓN


Si damos una mirada rápida a las antologías poéticas universales, y aun latinoamericanas, veremos la falta de proyección de autores venezolanos. En medio de grandes poetas de todos los países latinoamericanos y muestras de sus grandes poesías, Venezuela --tierra de poetas-- está muy pobremente representada.
Uno de los poetas venezolanos de embergadura, por su temática y estilo propio, es Manuel Felipe Rugeles, tachirense, poeta de la sencillez, del arte provinciano; cantor de la montaña, del hombre trabajador, de la naturaleza de su tierra, de los niños; a quien no se le ha reconocido como se debería y a quien habría de dársele el lugar que merece por su obra.
Forma parte de la Generación del 18, generación que aspira a superar los ideales estéticos del Modernismo; quiere librar las letras venezolanas de los moldes tradicionales; poner al país a la altura de las nuevas corrientes europeas y elevar la lírica nacional al nivel que le corresponde. Poetas importantes de esta generación forman el Grupo Viernes que tuvo una existencia corta (1936-1939), pero con ideales muy claros. Entre sus características está la de incluir escritores de generaciones y credos diferentes, pero dispuestos a la convivencia y al diálogo. Poetas de la calibre de Vicente Gerbasi, Luis Fernando Alvarez, Fernando Cabrices, Otto De Sola, José Ramón Heredia, Angel Miguel Queremel, Pablo Rojas Guardia, Pascual Venegas Filardo fundaron este grupo, poco a poco se fueron incorporando otros poetas, entre ellos Manuel Felipe Rugeles, Juliàn Padrón, Pedro Sotillo, Pedro Grases y muchos otros.



¿QUIÉN FUE MANUEL FELIPE RUGELES?

Manuel Felipe Rugeles, tachirense, poeta de la sencillez y del arte provinciano; fue un hombre universal por la grandeza de su poesía. Nacido en 1903, cuando la escuela modernista se encontraba en su máximo esplendor, era conocedor de hermosas metáforas, de símbolos y de la belleza en general. Sin embargo, su medio lo llevó a recrearse en la sencillez de la montaña y en la contemplación del campesino. El autor se complacía y recreaba cuando cantaba al trabajo y a la vida del hombre del campo; por eso, cantó a la naturaleza de su tierra y disfrutó de su belleza. Si deseamos perfilar mejor el terruño inspirador del poeta, podemos recordar las palabras de Pedro Pablo Paredes (marzo-junio:1961) cuando comenta que San Cristóbal es una

Región característica de los Andes, ésta invita (...) más al recogimiento que al devaneo de la calle, más a la meditación sosegada que a la petulancia declamatoria, más a la melancolía que a la algazara, más a la interiorización espiritual que al énfasis comunicativo, más al silencio creador que al ruido innecesario. Por eso, en ninguna otra zona patria se percibe como aquí (...) lo que por entrañablemente castizo llevamos en la sangre. La austeridad religiosa de las costumbres, la legitimidad de las expresiones folklóricas, el rechazo institutivo de cuanto pretende suplantar lo nuestro, la integridad (...) del idioma, la sencillez a toda prueba (pp 17-30)


Es este medio, este ambiente provinciano el que sirve de inspiración a Manuel Felipe Rugeles y como ejemplo, hemos escogido los siguientes fragmentos de su poesía.


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Todo el silabario de los pájaros
me lo sabía de memoria en el campo,...
Entonces,
distinguía en el concierto
silvestre,
la sinfonía de los canarios,
el dúo de los carpinteros
el capricho de las alondras.

(El montañés en la ciudad)

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Alrededor de la aldea
las amapolas del campo
despuntan como luceros
rojos en el verde pasto

("Esta es la tierra nuestra"
(Aldea en la Niebla)


Fue de alfarero la mano
que en la aldea nos bendijo
y de hornero la otra mano
que nos enseñó el oficio.
La arcilla nos dio el secreto
de transformar su destino.
........................
El agua que es nuestro vino
siempre en vasijas de barro
la bebimos.

("Alfarero"
.Aldea en la Niebla)


Como vemos, el estilo poético de Rugeles es muy original, ya que, aunque tiene como antecedente la escuela modernista y vive el período vanguardista que se estaba gestando en Venezuela para ese momento, posee una obra personal. Félix Armando Núñez (julio-agosto 1953) afirma que en ella vemos como "la animación rítmica y el colorido emulan con profundo sentimiento de justicia social rayano en la cólera y la imprecación contra la mentira de los demagogos".(p. 16)

Por su parte, Pedro Pablo Paredes (marzo-abril, 1955) ha dicho que
Manuel Felipe Rugeles, en cuanto que es constructor de poemas, se sitúa, muy inteligentemente, a igual distancia del esmero orquestal modernista y de las libérrimas estructuras establecidas por el vanguardismo.

Como andino legítimo que es, rehuye lo declamatorio, que pasa sobre lo verdadero como sobre ascuas; y, fiel a su raigambre castiza, en actitud tan instintiva como consciente, aplica a los metros de tradición sólo cuanto los pueda identificar con la contemporaneidad creadora.


Como decíamos anteriormente, el autor hace gala de una poesía muy suya y de un estilo propio. Su temática será con frecuencia la tierra

Los poemas recopilados en Cantos de Sur y Norte poseen una gran carga emotiva; las imágenes están cargadas de gran sensibilidad que fácilmente se traslada al lector. Allí aparecen colinas, trinos, rebaños, etc. que muestran un gran amor por la tierra. Entre otros veamos algunos ejemplos.

Se estremece el trigal con la neblina
y es azul, tan azul que no parece
trigal, sino una ola que se empina
cuando el aire de súbito lo mece.

Al mediodía es oro. Crencha fina
de doncella que en púdico amanecer
Sólo ya con la tarde languidece
y torna a encapotarse en la neblina.

Al viento que se lleva en el voleo
la corteza del grano ya maduro
lo sigo, lo persigo, lo deseo,

Para aventar del corazón, amigos,
la ruín escoria hasta dejarlo puro:
¡puro como la harina de los trigos!

("Trìptico del color del Ande"

Cantos del Sur y el Norte

En el poema expuesto anteriormente, Rugeles presenta, con gran maestría, el colorido y la musicalidad del modernismo, y también utiliza con arte el soneto, una de las formas tradicionales de la poesía.

Manuel Felipe Rugeles jugó constantemente con los colores: el verde, el azul, el morado y el amarillo aparecen en sus poemas con maestría y plasticidad., propias del movimiento literario al cual perteneció

A continuación, disfrutemos de otros poemas.

Con su fresco donaire se perfila
sobre la roja arcilla del florero
la ramita morada de la lila
que disuelve fragancias de romero

Ella en el reino de su mundo asila
el fuego del ocaso, y un reguero
de su aroma recóndita desfila
al sacudirse se ramaje entero.

Sobre la huella del nogal se advierte
el gajo en plena languidez y asombra
su vida breve y su pequeña muerte.
Signo y escudo de la primavera
cuidan de ella hasta en la misma sombra
las espadas que yergue la palmera.
("Trìptico del color vegetal

Cantos del Sur y del Norte.)


Decid: ¿Quién trajo el eco
de flautas pastoriles y enterradas?
¿Y quién lanzó, temblando hasta mis hombros
la primera semilla de la ulmaria
presta a hacer con aire de neblina
por encender el surco y la alborada?
Están lloviendo azules en mis ojos
Están gritando soles en mi espalda.
Me asaltan las petunias, los claveles,
los capachos, los mirtos y las dalias.
Mariposas me escoltan en la brisa
los bueyes tardos por mis pasos andan
La más humilde yerba me saluda
Hasta el sauce balbuce una palabra.
Vibran detrás de mí verdes arroyos
Pájaros ciegos a mi lado cantan
Las abejas me rondan con sus mieles
Para mí sólo hablan de amor las águilas

"Cantos del Sur y del Norte"


Como se ha podido observar, está palpable la presencia de la tierra, del hombre y de la naturaleza en toda su plenitud. Continuemos con la visión de la naturaleza en la obra del autor. Otro poema significativo es el siguiente
El árbol-sin quererlo-
se circunda de frutos
y de pájaros

En el muro arde el sol de la mañana
y prosperan la yedra y las orquídeas.

Al río prolongan las estrellas
el nocturno infinito de las horas
y la brisa le trae el don del cielo.

El hombre, solo el hombre
se corona de sueños,
se alimenta de imágenes
se viste de recuerdos.
Y a veces va, de puerta en puerta,
de laberinto en laberinto,
y de espacio en espacio,
como un dios con su llama
hasta alcanzar la eternidad del canto.

("El hombre,Sòlo el hombre")8



En este poema están presentes los rasgos del vanguardismo, tanto en la forma como en la temática. Así que podemos confirmar lo que ha dicho Paredes: Entre aquélla y ésta queda alinderada su personalidad lírica, de signos, (según hemos visto) inconfundibles. (p.111). Como podemos observar, el bucolismo está altamente representado por la poesía de Rugeles; él se siente integrado a la naturaleza. Guillermo Díaz Plaja (septiembre-diciembre. 1955, 75) ha comentado que la retina de Rugeles es especialmente sensible a los cromatismos, y por eso ha podido captar la "ramita morada de la lila", la "flor que en azul de azules amanece", la orquídea cuyo color es "morado poniente"; y el mar que ofrece una "ebriedad de azul". Estos constituyen ejemplos que sorprenden al lector y lo hacen disfrutar desde la primera lectura.


En el prólogo a la obra Manuel Felipe Rugeles, poeta del Hombre y de la Naturaleza, Juan Manuel Gonzàlez (1978) ha escrito que

Manuel Felipe Rugeles afianzando en su emotividad y la realidad de nuestra geografía, manejó con maestría los colores. Su poesía, con frecuencia, por espontaneidad inspirativa, se mueve entre el impresionismo, entre lo objetivo y lo subjetivo, predominando lo primero como constante en sus poemas de mayor jerarquía (p.XII)


Otro tópico de la obra de Manuel Felipe Rugeles está referido a la Poesía Infantil. Su obra magistral Canta Pirulero, publicada en 1950, está cargada de gran sensibilidad y belleza; por esta razón, nos atrevemos a afirmar que debería ser una obra obligatoria en las aulas de la "Educación Primaria". De esta forma, nuestros niños llegarían a sentir la belleza de la poesía, la sensibilidad de la creación de este gran poeta, y de esta manera se aproximarían a una hermosa literatura, tan cercana a ellos.


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Ernestina Salcedo en la obra de 25 Clásicos Venezolanos (1980) nos acerca a la poesía infantil de Rugeles diciendo: Los que nos hemos ocupado de este libro (Canta Pirulero), estamos de acuerdo en considerar que su éxito se debe a que el autor logró superar el didactismo, el compromiso moralizador, la puerilidad diminutiva. Manuel Felipe Rugeles intuyó, con la propia visión de niño que llevaba latente, que a nadie mejor que a éste le es dado sentir y comprender la imagen, puesto que su mundo está hecho de metáforas.(p.237)


Disfrutemos de algunos ejemplos del poeta con tema infantil.


En caja de nacar
la perla ha nacido
y en caja de nácar
mis ojos la vieron.

Que es gris dicen unos
Otros, que es azulada.
Que tiene un ariente
de rosa, lejano.
Del mar de las perlas
de luz del Caribe.
La perla que he visto
la quiero en tus manos.
Nieve de tu cuello

Luz de tu garganta
¡Niña de la isla
mi perla más blanca!

("Perla".Canta Pirulero).


Cuida siempre de mis vidas
y mis ramajes floridos
En mis troncos y raíces
no quiero ver cicatrices
Cuida de mi fruta verde
Si es tu amigo el que me nombra
recuérdate que doy sombra
Sálvame del que se empeña
en hacer del árbol leña
y del hacha y del hachero
como el rayo traicionero.

("Manifiesto del árbol"
Canta Pirulero)



¡Ay mi lorito
lorito real!
¡Ay mi lorito!
vamos a hablar
mas no de España
ni de Portugal.
¡Cuántas palabras
repites ya
con increíble
facilidad!
El vecindario
quiere escuchar
tu repertorio
de no acabar.
¡Qué forma tienes
de charlatán!
Otros te quieren
oír cantar
La paraulata
y el cardenal
y la paloma
del palomar
La abeja rubia
del colmenar
el pino verde
y el naranjal
¡Ay mi lorito!
¡Qué verde estás!
("Lorito real" Canta Pirulero)


Este libro de poemas muestra, nuevamente, la sencillez y la ternura propia de quien se dedica a los niños. Pero la grandeza de esta obra no está sólo en abarcar una poesía para niños, sino que tiene una doble perspectiva, pues los adultos pueden disfrutar de esta obra, tanto como de cualquier otra que haya sido escrita por Manuel Felipe Rugeles. Acerca de Canta Pirulero, Alejandro Carrión, citado por Ernestina Salcedo (1978), ha comentado:

¿Por qué tiene ¡Canta Pirulero! un éxito inmenso?. Yo creo haber descubierto la causa. Como todas las cosas profundas, es simple. Se trata sólo de que Rugeles, en algún rincón de su corazón, sin murallas, ha conservado vivo, intacto, jugoso, limpio, un trozo de su infancia. La fuerza con la cual lo conserva, la fuerza con la cual lo cultiva, ha salido a torrente en ¡Canta Pirulero!.

(Tres momentos en la poesía de M.F.R., El Universal (3-9-55)


En la poesía de Rugeles, finalmente, podemos decir que se recorre toda la geografía nacional. Le canta a los Andes, como hemos visto, pero también le canta a la isla de Margarita, al mar con sus caracoles, al llano con sus garzas, y también a la montaña. Incluso, va más allá, canta a los grandes hombres y a las obras de conocidos artistas.

Todo puede ser visto en la poesía de Rugeles. Como modelo de la temática religiosa, hemos escogido el siguiente poema:

¿Qué imán guardan tus ojos
para ver más allá de nuestros límites
en la profundidad secreta de los cielos?
Con su lumbre ha llegado
a la heredad del triste, de paria y del mendigo
y con su lumbre ha dado
mayor blancura al lirio y al vellón del cordero
y más oro a la parva silenciosa del trigo.


Ha serenado el mar y en sus orillas
multiplica la carne menuda de los peces.
Acaba de dar vida a la hija de Jairo
El agua de los odres ha transformado en vino...

Ilumina los campos y alegra los senderos
y purifica el agua que han de beber los niños...


Pero se anuncia el día de su clara inmanencia
Será el Resucitado, que ha de tornar viviente
Con su gracia impalpable del seno de los muertos...
Llama nunca extinguida de amor y de esperanza
sobre el dolor y el llanto que aún hay en la tierra.

"La Celeste Inmanencia"
Dorada Estación


Nuestro poeta pertenece a la "Generación del 18". Esto significa que vivió la problemática gomecista; igual que sus compañeros se enfrentó al régimen y esto lo llevó al exilio en Colombia. Como buen estudioso, en el país hermano completó su formación intelectual. Ernestina Salcedo (1978), como investigadora preocupada por mantener la vigencia del poeta tachirense, nos ha comentado que a su regreso a Venezuela: ejerce cargos ministeriales y periodísticos de suma importancia, desde los cuales trabaja intensamente en pro de la cultura del pueblo venezolano, especialmente el hombre de la tierra. (p. 240)

Para completar la semblanza y la época del escritor, es conveniente recordar que fue Director de la revista El Agricultor Venezolano; Jefe de Redacción del diario Crítica; Director del Gabinete del Ministerio de Hacienda; Director de la Oficina Nacional de Prensa; Diputado a la Asamblea Legislativa del Estado Táchira. Entre 1949 y 1952, ejerció cargos diplomáticos en Estados Unidos y Argentina, y desde 1952 hasta 1958 desempeñó el cargo de Director de Cultura del Ministerio de Educación.

Así como hay quienes lo han ubicado dentro de la "Generación del 18", otros disienten de esta idea. Juan Manuel González (1978) ha comentado que quizá por las características de la poesía rugeliana, probablemente el poeta haya sido ubicado en dicha generación, sin embargo, no deja de reconocer el crítico que se trata de un asunto polémico, incluso por la misma idea de "Generación". Opina González que para nosotros el poeta no pertenece a la Generación del 18 ( Paz Castillo, Mármol, Andrés Eloy Blanco, Enrique Planchart, Fombona Pachano, etc.) ni tampoco al Grupo Viernes (José Ramón Heredia, Vicente Gerbasi, Queremel, Rojas Guardia, Alvarez, etc.) (...) En el año 18, Rugeles (...) no conocía ni por carta a los integrantes de esta generación, por otra parte, aunque la edad cuenta poco, tenía 15 años. (p-XVI)

Lo que sí podemos afirmar es que su poesía es atrayente y sutil, que con cada una de sus obras obtuvo un puesto muy especial en la poesía contemporánea de Venezuela. Manuel Felipe Rugeles fue colaborador del "Grupo Viernes" y por tal motivo, se le ha considerado parte de él, aunque no forme equipo con los fundadores. A partir del número 5 de la revista, es posible ubicar el nombre de Rugeles, para ofrecer su poesía junto a los escritores del Grupo y luchar para que la literatura venezolana ocupe el lugar que se merece por la grandiosidad de sus hombres.

La finalidad de este grupo de escritores fue, además de introducir en Venezuela las nuevas corrientes literarias, permitir el contacto con grupos de otros países y renovar la literatura venezolana. Nos dice Pascual Venegas Filardo en una entrevista hecha por la Dra. Lyll Barceló (07/08/81) que el panorama cambió porque las nuevas generaciones fueron avanzando cada día más.

Para finalizar, podemos decir que Manuel Felipe Rugeles fue un hombre comprometido con el destino de su país, de allí su destierro, pero ante todo fue poeta. Como bien ha dicho Ernestina Salcedo (1979): Supo separar la función política del quehacer poético, lo que permitió producir una obra literaria que se apoya en valores permanentes y universales. (p.93)

Hemos hecho un recorrido por la poesía de Rugeles y hemos visto que canta con igual emoción a la montaña, a los niños, a la naturaleza, a Dios; posee una gran sensibilidad que le permitió a su poesía trascender los límites patrios. Por ello, es hora de colocarlo en el pedestal que le corresponde, no sólo en la lírica venezolana, sino en la latinoamericana y por qué no en la universal, ya que su poesía así lo demostró.

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REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS


Barceló L. (Inédito) Algo más sobre Viernes.(1939-1941). Trabajo de Ascenso Caracas: UCAB

Díaz Plaja, G.(1955) "Notas sobre la poesía de Manuel Felipe Rugeles". En: :Revista Nacional de Cultura Año.XVIII Nª 112-113. Caracas, Septiembre-Diciembre.

González J. M. (1978) "Estudio preliminar" Manuel Felipe Rugeles, Poeta del Hombre y de la Naturaleza. Caracas: Ediciones de la Presidencia de la República.

Núñez, F. A. (Caracas: julio-agosto,1953) "Manuel Felipe Rugeles, gran poeta venezolano". En: Revista Nacional de Cultura. Año XIV Nª99.

Olivares Figueroa, R. (1972) Antología de la Poesía Infantil Caracas, MonteAvila Editores.

Paredes, P. P (Caracas: marzo-abril 1955). "Cantos del Sur y del Norte".Culminación y Síntesis poéticas. En: Revista Nacional de Cultura. Año XVIII. Nª109.

Paredes, P.P. (Caracas: marzo-junio 1961) "Manuel Felipe Rugeles y su obra". En :Revista Nacional de Cultura. Año .XXIII Nª 145-146.

Rugeles, M. F. (1950) Canta Pirulero Caracas: Bibliotecfa Popular Venezolaqna. Ediciones del Ministerio de Educación

Riugeles, M.F. (Caracas: julio-agosto 1955) "El Hombre, sólo el Hombre" En: Revista Nacional de Cultura. Año XVIII. Nª111.

Salcedo Pizani, E. (1978) Manuel Felipe Rugeles, poeta de la montaña y de los niños. Madrid, Editorial La Muralla,

Salcedo Pisan E. (1980) "Manuel Felipe Rugeles". En: 25 Clàsicos Venezolanos. Caracas, Meneven.


martes, 27 de abril de 2010

PALABREO DE LA LOCA LUZ CARABALLO










De Chachopo a Apartaderos
camina Luz Caraballo,
con violeticas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos

La cumbre te ciscunscribe
al sólo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quién sabe dónde vive:
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies

El hambre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos:
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco
frailejón para olvidarte,
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Tu hija está en su serrallo,
dos hijos se te murieron,
los otros dos se te fueron
detrás de un hombre a caballo.
"La Loca Luz Caraballo"
dice el decreto del Juez,
porque te encontró una vez,
sin hijos y sin carneros,
contandito los luceros:
...seis, siete,ocho, nueve, diez...


Andrés Eloy Blanco

ALGUNAS CONSIDERACIONES DE LA NOVELA HISTÓRICA

Elaborado por Mireya Vásquez Tortolero http://images01.olx.es/ui/3/23/46/61661746_1-novela-historica2-libros-diferentes-centro.jpg


Al hablar de Novela Histórica debemos hacer alusión a la creación ficcionalizada de hechos históricos o personajes históricos dentro de un marco socio-político-histórico que permite al escritor el material propicio para la realización de su obra. Es referirse al género donde el tema planteado se desarrolla en épocas anteriores o contemporáneas al autor, donde el ambiente y las características del tiempo narrado se presentan con mayor o menor fidelidad, donde se interrelaciona la realidad con las acciones figuradas y donde actúan los personajes de ficción al lado de personajes de comprobada existencia histórica.

El profesor Osvaldo Larrazábal Henríquez (1995) afirma que este tipo de novelas propone un acercamiento al hecho histórico, o al personaje histórico sin que su interés por la absoluta veracidad sea un elemento imprescindible. Por ser literatura, no necesita ajustarse totalmente a la verdad histórica, puede permitirse “toda clase de licencias y las maneja con la audacia que pueda imprimirle el escritor. (p.5)

Georg Lukács habla de “individuos históricos” cuando se refiere al personaje central de la novela. Estos individuos reflejan sus victorias o sus fracasos en el cumplimiento de su misión histórica. En la narración se elimina lo anecdótico de la biografía para dar paso a lo que se encuentra más vinculado con la tarea histórica que debe cumplir.

En la novela histórica hay un marco social, Ella está enmarcada en un contexto socioeconómico, cultural y político que rodea la vida del personaje central.

Este tipo de novelas posee tres elementos indispensables:

1.- Un personaje histórico real.

2.- Una época cronológica determinada y estructurada por el novelista.

3.- Una documentación bibliográfica correspondiente, tanto de la época como del personaje seleccionado.

Podemos agregar, además, que presenta tres planos:

1.- El plano histórico: se refiere a la historia social y política de una época determinada.

2.- El plano biográfico: se refiere a la historia de la vida real del personaje seleccionado.

3.- El plano narrativo: es el lenguaje que se utiliza en el desarrollo de la novela.

La novela histórica nace en Europa a comienzos del siglo XIX. Walter Scott (1771-1832) es quien da inicio a este tipo de narraciones. Autor, entre otras, de la

Biografía de Napoleón, León Tolstoi (1828-1910), también se puede ubicar dentro de este género. Escribió una de las obras más extraordinarias de todos los tiempos La Guerra y la Paz. El austríaco Stephan Zweig (1881-1899) escribió, entre otras, las biografías de María Estuardo, María Antonieta, Magallanes, etc. y otros escritores de diferentes países del viejo continente.

Latinoamérica también tiene su tradición con respecto a este tipo de novelas. Según Alexis Márquez Rodríguez, la primera novela de esta categoría que se publica en América, se escribió en México, es de autor anónimo. Se trata de Xicotécatl, referida a la conquista de México y las luchas entre aztecas y tlacaltecas. Fue editada en 1826. En 1879, en Santo Domingo se publica la novela Enriquillo donde se narra episodios verídicos ocurridos entre 1503 y 1533 en la isla de Santo Domingo o de Haití. En Argentina tenemos a Estebán Echeverría (1805-1851) considerado como el iniciador del Romanticismo Literario en América, su obra El Matadero es un relato de corte político y posee rasgos de novela histórica. La obra Facundo de Domingo Faustino Sarmientos (1811-1888) está ambientada en un período concreto de la historia argentina: la dictadura de Juan Manuel Rosas, entre 1828 y 1852. Alejo Carpentier, publica en 1949, El reino de este mundo, basada en hechos reales de la historia de Haití. En Venezuela se inicia con Blanca de Torrestella de Julio Calcaño., publicada en 1868. En nuestro país, son muchos los escritores que dentro de sus obras cultivan este género. Entre los más destacados podríamos referirnos a Eduardo Blanco con su novela Zárate (1882) a Arturo Uslar Pietri, quien en 1931 publica Las Lanzas Coloradas, y más tarde, en 1947 aparece El Camino del Dorado. También en 1931, Enrique Bernardo Núñez publica su magistral obra Cubagua. Más recientemente, en 1979, sale publicada la obra Lope de Aguirre, príncipe de la libertad de Miguel Otero Silva y algunas de las obras de Francisco Herrera Luque, como La luna de Fausto (1983).

En definitiva, se puede decir que en este tipo de novelas, los hechos históricos son de vital importancia, pero no sólo la biografía del héroe o los hechos que lo rodean deben tomarse en cuenta, también debemos referirnos a la “ficcionalidad” , a la interpretación que de los hechos y personajes hace el autor. El novelista histórico como no tiene nada que probar, la fuente bibliográfica de donde toma las referencias históricas puede modificarla. Por lo tanto, lo histórico se inserta en la anécdota. El narrador cuenta los acontecimientos subordinados a la problemática de sus personajes, que en su mayoría son de existencia real.


UNA POSICIÓN ANTE EL CAMINO DE EL DORADO DE ARTURO USLAR PIETRI


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La mayoría de las novelas de Arturo Uslar Pietri pueden ser calificadas como novelas históricas, a pesar de que a él no le gustaba esta denominación para sus obras. Una de las más representativas de este género es El camino de El Dorado que fue publicada en 1947. En ella se cuentan las aventuras o más bien desventuras de la última etapa de la vida de Lope de Aguirre, conquistador español quien por su crueldad y despotismo mereció el apelativo de El Tirano, en todas las páginas de la historia de la América Hispánica.

Lope de Aguirre fue un personaje real que llegó a América hacia 1534 y su vida transcurrió entre las regiones de Perú y Nueva Granada, recorrió el río Amazonas y llegó hasta Venezuela. En nuestro país, estuvo en la Isla de Margarita, donde hizo que cundiera el pánico sólo con que se pronunciara su nombre. Pasó a tierra firme y estuvo por las regiones correspondientes a la Cordillera de la Costa, desde lo que hoy conocemos como el estado Carabobo hasta Barquisimeto, donde es asesinado por algunos de sus antiguos compañeros de fechorías.

Es sabido que en la mayoría de las novelas históricas el hecho real sirve de fondo para el desarrollo de la trama ficcional, pero en esta obra de Uslar Pietri, la realidad está muy bien definida. Los acontecimientos que se relatan son tomados de la historia. Alexis Márquez Rodríguez afirma que Juan de Castellanos es uno de los cronistas que más hace referencia a Lope de Aguirre, personaje central de la novela. El ambiente físico que se describe es totalmente verídico y muchos de los personajes que aparecen son de existencia real. Sin embargo, para que sea novela debe tener, como se dijo anteriormente, elementos ficcionales. Tal vez algunas de las aventuras del protagonista (o la manera como se relatan), al igual que la existencia de otros de los personajes que lo acompañan, no sean de existencia comprobada; por ello es considerada novela y no crónica. Es en la ficción donde radica la importancia de las novelas históricas, por eso El camino de El Dorado [1] está catalogada como tal.

La novela está narrada en tercera persona omnisciente. A través del narrador logramos conocer el mundo interior de los personajes, es este otro motivo para afirmar que es novela y no crónica, pues sólo un narrador de este tipo puede introducirse en la conciencia, y relatar el pensamiento y sentir de los personajes. Dentro de la novela conseguimos varios ejemplos de esto Sólo se hará referencia al de Juan Alonso de la Bandera, quien se enamora de doña Inés de Atienza, el narrador nos refiere lo que siente este personaje cuando logra verla... “Era Juan Alonso de la Bandera. Desde que por la tarde se había quedado absorto mirando la maravillosa mujer, no había podido apartarla de su imaginación.” (p.196) Y a la vez elimina el carácter histórico que pueda tener el relato, a pesar de la veracidad con que son contados los acontecimientos.

Otro aspecto que llama la atención en la novela El camino de El Dorado es el tono fatídico que se descubre. Toda ella se desarrolla dentro de un ambiente lúgubre, sombrío, las descripciones que hace el narrador son casi todas por este estilo. Un ejemplo de esto es:

“Sensiblemente el río se iba haciendo más amplio y más lento. Las elevadas montañas que se veían tan próximas en Santa Cruz, ahora se alejaban cada vez más en el horizonte azuloso. En las altas barrancas de las orillas, la vegetación se hacía más tupida e imponente. Era una espesa muralla de inmensos árboles... (p.214)

También en la narración se muestra ese mismo tono. En el último capítulo, donde se narra la muerte de Lope de Aguirre pareciera que el narrador se deleitara describiendo los últimos momentos de El Tirano. Son páginas lentas, de descripciones detalladas de cada uno de los acontecimientos y siempre lúgubres y oscuras.

García de Paredes y Pedrerías se le acercaron, le tomaron la daga, le quitaron la espada, le arrancaron la capa y le desprendieron el cosolete. El se dejaba hacer como desmadejado...

... Suena un disparo. Le da en el brazo:

--Este es malo – dice con desprecio e ira.

Suena otro. El mundo se le va. Mientras cae, murmura:

--Este si es bueno...

Cuando Custodio Hernández se levanta, los otros se abren para hacerle calle. Va hacia la puerta, por donde entra la luz del día. Lleva de la mano, colgada por los cabellos, casi a ras del suelo, la cabeza del tirano, como un farol apagado.” (pp.398-399)

Con respecto al personaje Lope de Aguirre, podemos decir que el narrador lo presenta como un ser atormentado, casi esquizofrénico, lleno de contradicciones, se podría decir que desalmado, pero no por instinto sino como producto de las circunstancias que lo rodean. Esto refleja el punto de vista del autor, quien sin negar las atrocidades cometidas por este personaje, pareciera que justificara su actuación al presentarlo como se dice anteriormente.

Finalmente podemos decir que en esta novela, Uslar quiere mostrar uno de los hechos más dramáticos de la conquista americana y que más conmovieron la historia de todo el Continente. Es una novela donde el lector siente un mundo oscuro, ennegrecido por la narración de los acontecimientos. Queda en él una especie de angustia ante la presencia de un personaje de las características de este ser capaz de destruir a todo aquél que se oponga a su voluntad, sin sentir ni un ápice de remordimiento.

http://idem.files.wordpress.com/2008/10/uslar_pietri_signature.jpg

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Larrazábal H. O.(1995) Tres Ensayos sobre la Novela Histórica de Venezuela. Caracas: Universidad Central de Venezuela. Instituto de Investigaciones Literarias.

Luckacs, G. (1976) La novela histórica. Barcelona: Ediciones Grijalbo s.a.

Márquez Rodríguez, A. (1991) Historia y ficción en la novela venezolana. Caracas: Monte Avila Editores.

Miranda, J.(1975) Proceso de la narrativa venezolana. Caracas: Universidad Central de Venezuela.

Morón, G. (1971) Historia de Venezuela. La Creación del territorio. Caracas: Italgráfica, impresores editores s.r.l.

Uslar Pietro, A. (1953) El Camino de El Dorado, En: Obras Selectas. Madrid.Caracas: Ediciones Edime.



[1] Uslar Pietri A. (1953) El camino de El Dorado. Todas las citas son de esta edición

lunes, 26 de abril de 2010

LA NARRATIVA EXPERIMENTAL EN LA NOVELA MARZO ANTERIOR DE JOSÉ BALZA


Elaborado por Mireya Vázquez Tortolero


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José Balza es uno de los escritores venezolanos, de la década de los años 60, que pretendió hacer una escritura diferente. Con él se abre en Venezuela lo que será la novela experimental. La narrativa Balziana girará en torno a la búsqueda de una identidad subjetiva y a la presencia de la soledad. En la obra de este escritor, el hombre se convierte en materia de reflexión, pero no como lo hace la novela psicológica, sino buscando su propia identidad.

Josefina Berrizbeitia (1990, 12) dice que para Balza la escritura deja de ser un instrumento para convertirse en el único espacio de fundación de la realidad, donde el escritor se crea a sí mismo a la vez que inventa el mundo.


http://www.lalibreriadelau.com/catalog/images/small/83_jose_balza_III_FEHD.JPG

Marzo Anterior fue la primera novela de José Balza, publicada en 1965. En ella se plantea el problema del doble. Durante toda la obra, hay una búsqueda de identidad del individuo.


El tema fundamental planteado en la novela es el discurso mental del protagonista: Aníbal, o más bien de los protagonistas: Aníbal/Logzano, quienes viven dos trayectorias separadas por diez años, unificadas en el flujo de versiones de la memoria.

En Marzo Anterior están presentes muchas de las características de lo que se ha llamado la antinovela. En esta obra, el tiempo y el espacio parecen deternerse. Los hechos, las cosas y hasta los seres dejan de ser lo que son para mostrarnos todo un mundo interior: el mundo de la conciencia. No hay anécdota porque ésta no interesa. Lo que hay es una espiral donde se sumerge la historia y cuyo centro es la conciencia del personaje; donde, vuelta a vuelta, se van mostrando las imágenes centrales: el río, los árboles, la aldea, y todas ellas conducen a lo mismo: la formación y destrucción del ser, y la espiral sigue su trayectoria hasta llegar al fin que no se podría decir que es la muerte.

Marzo Anterior está construida a través de la introspección, de esta manera el escritor permite conciliar la realidad externa y la realidad interna, y por lo tanto un acercamiento entre el hombre y el mundo que le circunda.

La obra está narrada en primera persona, la vida del personaje/narrador da la sensación de que se encuentra dentro de una espiral, de allí que el transcurrir de la narración se sumerja en un vaivén entre el pasado y el presente, ciudad/aldea, Aníbal/Logzano. Esto no permite que se elabore una escritura lineal frente al problema de la conciencia.

Hay una necesidad por parte del narrador/personaje de buscar su propia identidad y el lector comparte sus percepciones y pensamientos. El relato se teje a través del monólogo de la conciencia. El narrador/personaje se presenta por medio de pensamientos y miradas.

La novela cuenta dos historias paralelas entretejidas en el pasado/presente y en los personajes/narradores Aníbal/Logzano. Cada narrador crea su propia visión del mundo, cada uno de ellos arma su propia realidad, de acuerdo a lo que le dicta su conciencia. Por un lado está Logzano, personaje adulto, cuyo centro de acción es la aldea y la monotonía del trabajo: “Dentro de una hora iré a la empresa e iniciaré mi trabajo (Balza 1973,p.30); por otro lado, Aníbal, el estudiante adolescente, en la ciudad: Abandono el Liceo, tomo las calles húmedas y advierto cómo la ciudad extrae de las aceras un humo fatigante...” (p.158). Todo en ellos contrasta, se enfrentan dos realidades. Sin embargo, cada secuencia narrativa mantiene su independencia frente a las demás secuencias, y al final de la obra: la unión de los dos personajes, la comunión de una sola personalidad.

Constantemente, dentro de la novela se presenta la simbiosis de los planos temporales del presente y el pasado. Hay un presente siempre actual. No hay recuerdos. Cada secuencia novelesca corresponde a una percepción independiente. El personaje se sitúa fuera de sí mismo. Se dan estados anímicos continuos, de allí que el individuo esté presente en el espacio y no en el tiempo. En el espacio se dan las múltiples situaciones,

muchas veces contradictorias, lo que lleva a establecer una línea imprecisa y por lo tanto ese carácter de incertidumbre creado por el narrador/personaje.

“Eso era yo: un conjunto de sentimientos dirigidos a alguien. Mi juventud. Era yo, y ahora era un fenómeno exterior terrible, sin paralelismos conmigo...

Mi propia juventud, mi propia existencia no me pertenecen... porque dentro del caos sobrevive una forma, yo mismo, tal vez, pero irreal...”(pp.101-102)


En su obra Narrativa Instrumental y Observaciones, (1969) Balza da su propia concepción novelesca. Para él ..

“Construir una novela para expresar la multiplicidad psicológica de un sujeto, significa realizar la descomposición dimensional de la personalidad de ese sujeto, dándosele igual jerarquía de realidad a sus actos, a su pensamiento, a su vida imaginaria y, hasta donde sea posible, a la vida ajena a su propia conciencia..(p.28)


Esto nos lleva, por lo tanto, a concluir que para este escritor la novela debe ser de carácter analítico y conceptual, la descripción se debe reducir a lo mínimo y la visión novelesca debe ser la mirada del hombre y su percepción ante el mundo que lo rodea.

Vemos establecidas, entonces, a través de esta novela y de este autor algunas de las características de la antinovela, o si se quiere la otra visión de lo que es la narrativa a partir de la segunda mitad del siglo XX. La finalidad del escritor no sólo está en entretener,

como en la novela tradicional, sino que el lector se sienta comprometido con lo que el narrador está planteando. El lector pasa a ser coautor del relato. Esto permite, entonces, la presencia de la nueva dimensión novelesca.

(Todas las citas son de la misma edición)


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Balza J. (1969) Narrativa Instrumental y Observaciones. Caracas: UCV.

Balza, J. (1973) Marzo Anterior. Caracas: MonteÁvila Editores.

Berrizbeitia, J- (1990) Balza narrador. Venezuela, ediciones Octubre.

http://www.analitica.com/bitblio/img/jose_balza.jpg



miércoles, 21 de abril de 2010

ANDRÉS ELOY BLANCO: El poeta del pueblo venezolano

“La verdad que sea vida; la que no es nada hoy,
pero mañana, augurada por el Profeta, debe ser
realidad conquistada. Ya lo veis: estamos celebrando
la gloria de un poeta que anhelaba el regreso a la Patria;
pero no era solamente un regreso geográfico, de simple
travesía por el mar. Era algo más, y esto lo prueba
su destierro y su anhelo de encontrar a su Patria perdida.”

Andrés Eloy Blanco


http://www.escribirte.com.ar/imgs/efemerides/eloyblanco.jpg



Muchas veces pregunté por qué a Andrés Eloy Blanco no se le incluía en los programas de estudios de básica y diversificada, y la respuesta constante fue “no es un poeta culto sino un poeta popular”. Hoy debemos estar claros en que la importancia de Andrés Eloy Blanco para la letras venezolanas es muy grande y por eso, durante estos últimos años se han dado a conocer estudios que permiten mostrar la capacidad intelectual de este venezolano. Por ello, tampoco nosotros podíamos cerrar los ojos a esta realidad y en estos días sentimos que estamos recuperando su figura sencilla, sensible y extraordinaria. Hemos escuchados los más diversos estudios sobre la personalidad y la obra de este gran poeta. Muchas veces hemos sentido que no sólo es un poeta popular, falta mucho por estudiar, la crítica debe seguir el camino de la densa obra de este poeta, para ir descubriendo su importancia y su modernidad. Es el poeta de todos los tiempos.

Nuestras letras venezolanas están llenas de hombres insignes por sus méritos literarios y a la vez comprometidos con la realidad de su país. Durante los siglos XVIII y XIX, hombres de la estatura de Andrés Bello, Simón Bolívar, Fermín Toro, Juan Vicente González, Juan Antonio Pérez Bonalde y Francisco Lazo Martí, entre otros, clamaron por nuestra libertad y nuestra identidad. También en el siglo XX intelectuales como Rufino Blanco Fombona, Antonio Arraiz, Vicente Gerbasi o Andrés Eloy Blanco, lucharon por nuestras letras y nuestro pueblo.

Como ya sabemos, Andrés Eloy Blanco nació en Cumaná el 06 de agosto de 1896. Desde muy joven, intelectualmente obtuvo merecidos reconocimientos. Cuando contaba con sólo 19 años, recibe el Primer Premio en los Juegos Florales de Venezuela con su poema Canto a la espiga y al arado. En 1922, obtiene el Primer Premio en los Juegos Florales de Santander, certamen hispanoamericano, patrocinado por la Academia de la Lengua Española, con el poema Canto a España.

Sólo Andrés Eloy Blanco es el gran poeta de este pueblo, de esta tierra. Cuando nos referimos a él, no podemos hablar simplemente de un poeta, o un gran poeta, debemos decir que Andrés Eloy Blanco es el poeta del pueblo venezolano, pero como el poeta nacional, como el cantor de las inquietudes de cualquier esfera social, siempre que se identifique con el sentir de Venezuela.. José Ramón Medina (1960) se refiere a este poeta “como la savia vigorosa de un árbol plantado solemnemente en la poblada geografía del mapa nacional, su palabra recogía el temblor unánime de la muchedumbre, la reciedumbre solar de la tierra mayor y el aliento insuperable de ese transcurso histórico que fue forjando la imagen del país en el tiempo”. Fue un hombre de gran sensibilidad. A pesar de sus infortunios políticos, no le guardó rencor a nadie. Sus cantos siempre estuvieron dedicados a VENEZUELA y su pueblo. Ellos representaron para él un orgullo y por eso les cantó con amor, con nostalgia y con sabor.


Alberto Rodríguez Carucci (1997) dice que la poesía de Andrés Eloy Blanco se orienta hacia la contemplación y representación del medio natural transformándolo, por una parte, en paraíso, mientras que por otra apela al habla como medio expresivo, despojándola de artificios y convencionalismos formales, en función de lograr una mayor eficacia comunicativa en contacto con el público popular.

Nos podemos preguntar qué hace que su poesía nos estremezca las fibras más profundas de nuestro ser. Parafraseando a Miguel Otero Silva (1960) diríamos que la cualidad esencial de su obra poética, por lo que logra ser perdurable, es la sencillez de su palabra. Sabe llegar al pueblo, a los intelectuales, emociona a los jóvenes, niños y ancianos, satisface a los críticos más rigurosos, pues su poesía se puede ceñir al rigor del verso castellano y se confunde con el palabreo diáfano y sencillo de la gente del pueblo.

Más adelante dice Otero Silva, que la poesía de Andrés Eloy Blanco fue siempre leal a su condición humana y a sus principios de justicia, de la misma manera que su condición humana fue siempre leal a su sembradora misión de poeta. Siempre estuvo al lado de su pueblo y con él compartió alegrías y tristezas. Luchó contra la dictadura y sufrió las amarguras de su pueblo. Estuvo preso en la Rotunda y en el Castillo de Puerto Cabello y allí también escribió poesía. De esa época el poema titulado Penitenciaría. (p.205 de Poesía 1)

Mostremos un fragmento:


En el anfiteatro de la cárcel
quinientos penados
-quinientos sembradores de puñal-
No hay ladrones;
el robo fue hace años
el único delito de esta tierra;
hoy viene al penal
bravos reclutas del amor,
brazos entorchados de nervios
que en un segundo de neblina
fueron disparados
por el arco tenso de la pasión,
fieles al remanente de la tierra
que les saltó a la mano eruptiva
con florescencia de fuego central,
flechas clavadas
en una ardiente flor de naturaleza,

hermosos delincuentes
con su hora de tigre en el alma frondosa.

…..

¿Cuántas veces, cuando amamos, sea cual sea nuestra condición social, no decimos al oído del ser amado las Coplas del amor viajero. (p.147 de Poesía 1)

Ya pasaste por mi casa
a flor de ti la sonrisa...
Fuiste un ensueño de gasa;
fuiste una gasa en la brisa...

Te vi flotar en la bruma
que tu blancura aureola
como un boceto de espuma
sobre un pedestal de ola.

Yo, que he buscado el lucero
que a Belén lleve el camino
preso por lazos de acero
al potro mi destino,
...................................
y tan cerca llegué a verte
que te rozaba mi dedo...
Tuve miedo de quererte...
y ya es querer, tener miedo.

Ansiosos se han emboscado
en mis ojos, mis antojos,
y tú también me has besado
veinte veces con los ojos.

Y tu mano pasionaria,
aquella noche luchó en vano
porque mi mano corsaria
fue gavilán de tu mano.
…………………………..

No sé si me olvidarás
ni si es amor este miedo;
yo sólo sé que te vas,
yo sólo sé que me quedo.

Tal vez mañana, un mañana
remoto, traiga a tu lado,
con el sol, por tu ventana
un rayo azul del pasado.,
…………………………..

No sé si me olvidarás
ni si es amor este miedo;
yo sólo sé que te vas,
yo sólo sé que me quedo.

Y que si te quise ayer,
hoy te siento más tirana
y si así crece el querer
¡cómo te querré mañana!


¡Cómo nos impacta y nos toca las fibras más sensibles del alma cuando leemos o escuchamos El Limonero del Señor. (p.123 de Poesía 1)

En la esquina de Miracielos
agoniza la tradición.


¿Qué mano avara cortaría
el Limonero del Señor?
Miracielos: casuchas nuevas
con descrédito del color;
antaño hubiera allí una tapia
y una arboleda y un portón.

............................................

En el corral está sembrado
junto al muro, junto al portón
y por encima de la tapia
hacia la calle descolgó
un gajo verde y amarillo
el limonero del Señor

....................................

Y llegó el año de la peste;
moría el pueblo bajo el sol;
con su cortejo de enlutados
pasaba al trote algún Doctor
y en un hartazgo dilataba
su puerta “Los Hijos de Dios”

........................................

Un aguacero de plegarias
asordó la Puerta Mayor
y el Nazareno de San Pablo
salió otra vez en procesión.
En el azul del empedrado
regaba flores el fervor;
banderolas en las paredes,
candilejas en el balcón,
el canelón y el miriñaque,
el garrasí y el quitasol;
un predominio de morado,
de incienso y de genuflexión.
--¡Oh, Señor Dios de los Ejércitos,
la peste aléjanos, señor!
……………………………..

Sobre la frente del Mesías
hubo un rebote de verdor
y entre los rizos tembló el oro
amarillo de la sazón.

De lo profundo del cortejo
partió la flecha de una voz:
--¡Milagro! Es bálsamo, cristianos,
el limonero del Señor!.
………………………….


¿Quién no se acuerda, el último día del año, de Las Uvas del Tiempo? (p.129 de Poesía 1) y con lágrimas en los ojos escuchamos a medianoche, cuando esperamos el cañonazo, la voz de Andrés Eloy Blanco que nos dice:


Madre: esta noche se nos muere un año,
en esta ciudad grande, todos están de fiesta,
zambombadas, serenatas, gritos ¡ah! ¡cómo gritan!
claro, como que todos tienen su madre cerca...

............................................................................


Aquí es de tradición que en esta noche,
cuando el reloj anuncia que el Año Nuevo llega,
todos los hombres coman, al compás de las horas
las doce uvas de la Noche Vieja.
Pero aquí no se abrazan ni gritan: “Feliz Año”
como en los pueblos de mi tierra;
en este gozo hay menos caridad; la alegría
de cada cual va sola y la tristeza
del que está al margen del tumulto acusa
lo inevitable de la casa ajena.

..................................................................

¡Oh nuestras plazas donde van las gentes
sin conocerse, con la buena nueva!,
las manos que se buscan con la efusión unánime
de ser hormiga de la misma cueva;
y al hombre que está solo, bajo un árbol
le dicen cosas de honda fortaleza:
-¡Venir, compadre, que las horas pasan,
pero aprendamos a pasar con ellas!-
Y el cañonazo de la Planicie
y el Himno Nacional desde la iglesia,
y el amigo que viene a saludarnos;
-Feliz Año, Señores- y los criados que llegan
a recibir en nuestros brazos
el amor de la casa buena.

Y el beso familiar a media noche:
-La bendición, mi madre
-Que el Señor te proteja...

.....................................................................



Muchos críticos han ubicado a Andrés Eloy Blanco en la Generación del 18, y más precisamente dentro de un modernismo tardío, casi decadente. Sin embargo, el poeta, sin escapar a las influencias del modernismo, posee un tono muy personal, que tuvo su fuente en el ser esencial del pueblo. Fernando Paz Castillo (1980) afirma que Andrés Eloy Blanco recoge de los maestros americanos las normas y elementos estéticos modernistas, pero les añade las inquietudes de los escritores españoles en auge, quienes, a partir del 98 predicaban una filosofía esperanzada, inquieta por el presente, pero confiada en los valores eternos de la raza. Luis Pastori lo ubica entre los vanguardistas ultraístas. Nosotros podemos decir que Andrés Eloy Blanco, al igual que Juan Antonio Pérez Bonalde es un poeta de transición, sobre todo si nos referimos a su poesía de la primera época. Pedro Beroes(1980) afirma que “Andrés Eloy Blanco vierte su poderoso sentimiento romántico en las formas métricas del modernismo, dentro de las cuales alcanza su expresión poética inicial la libertad, gracia y ligereza que antes no había conocido la poesía venezolana, apegada secularmente a la más inflexible, pesada y agobiadora rutina retórica.” En esta poesía, su verso se muestra pleno de formas y sonoridades nuevas, de acentos y matices diferentes, hay una expresión metafórica sencilla, sin rebuscamientos, cada fibra de los sentimientos se enaltece con la imagen poética. Aunado a esto tenemos la compenetración con el espíritu de su pueblo, esto permite la naturalidad del lenguaje poético y la finura del verso, dando así gran categoría lírica.


Una muestra de ello lo tenemos en el poema Coquivacoa (p. 69 de Poesía 1) el cual conserva a través de sus versos una rima y un ritmo, la musicalidad en sus versos y la imagen metafórica, nos dan presencia modernista .

Salimos por la tarde y entramos por la aurora
en estas aguas buenas para desembarcar.
Primero fue una raya desvanecida a prora;
después fue un salto brusco donde termina el mar.

Y fue el zaguán del Saco, roto de marejadas
y el mar que, en un esfuerzo, no se quiere abolir,
y luego fue el desmayo de las aguas cansadas
que después de la lucha se echaron a dormir.

.....................................................................

Y después fue la gloria del agua taciturna
del Lago, que es el resto de una contemplación;
por aquí pasa el barco, serio, como una urna
y el Silencio piloto va rigiendo el timón.



Por ser un intérprete claro y preciso de los sentimientos del pueblo venezolano, Andrés Eloy trató de buscar su identificación total a través de símbolos precisos, entre ello tenemos el de Juanbimba, personaje que encierra al hombre del campo. También lo hizo por medio de sus Palabreos, son ellos un intento de establecer un diálogo poético con el pueblo. En un lenguaje llano, cargado de esencias populares, trató de revivir los acontecimientos históricos de esa gente que recorre la geografía nacional anónimamente. Tenemos entre ellos Palabreo de la alegría perdida o el famoso Palabreo de la loca Luz Caraballo, Palabreo del recluta, entre otros.


Un fragmento del Palabreo de la alegría perdida (p.189 de Poesía 2)

Más que me carguen de jierro,
más que me roben la hija,
más que solo y sin cobija,
me echen aquí como a un perro,
más que me den por encierro
un castillo en una playa,
mi corazón no desmaya
si le dejan su alegría,
que no hay mejor compañía,
compadre Venancio Laya.


Me quitaron mi derecho,
compadre, lo que más quiero,
mi alazán refistolero,
mi palma de llano y techo;
pero con guitarra y pecho
el recuerdo se distrae,
cuando la pena decae
y la guitarra la enlaza;
eso, si usté tiene raza,
dígale a Juan Pablo Páez
........................................

De los poetas venezolanos Andrés Eloy Blanco es el más conocido, recitado y cantado. Su poema más difundido universalmente, el que nos ha hecho estremecer por su calidad humana, por su cercanía al pueblo es Píntame Angelitos negros. (p.239 de Poesía 2) Poema que ha sido recitado por infinidad de declamadores populares, sus versos han palpitado en las voces de cantores nacionales e internacionales.

¡Ah mundo! La negra Juana
¡la mano que le pasó!
Se le murió su negrito
Sí Señor.

Ay compadrito del alma
¡tan sano que estaba el negro!
Yo no le acataba el pliegue
yo no le miraba el hueso,
como yo me enflaquecía
lo medía con mi cuerpo,
se me iba poniendo flaco
como yo me iba poniendo.
Se me murió mi negrito
¡Dios lo tendría dispuesto!
Ya lo tendrá colocao
como angelito del cielo.

-Desengáñese comadre,
que no hay angelitos negros

Pintor de santos de alcoba,
pintor sin tierra en el pecho,
que cuando pintas tus santos
no te acuerdas de tu pueblo,
que cuando pintas tus Vírgenes
pintas angelitos bellos,
pero nunca te acordaste
de pintar un ángel negro.
…………………………….

No hay una iglesia de rumbo,
no hay una iglesia de pueblo,
donde hayan dejado entrar
al cuadro angelitos negros.

Y entonces, ¿a dónde van,
angelitos de mi pueblo,
zamuritos de Guaribe,
torditos de Barlovento?
…………………………….



De igual modo, la diversidad de temas los maneja con sobriedad y gran estilo.

Cantos de libertad como El río de las siete estrellas (p.95 de Poesías 1)

Dios submarino, Dios lacustre, Dios fluvial,
uno en el tritón y en la garza
y en la dulce corbeta y el áspero crucero,
Dios del agua, Señor de la Casa de Cristal,
Dios Marinero.
Expresión de agua de tus mil expresiones,
río tendido a Volturno a Cristo,
vuelo de Ibis que cruza,
del mascarón de Argos
al mastelero de la Santa María.


O Canto a España (p. 41 de Poesías 1)


Yo me hundí hasta los hombros en el mar de Occidente,
yo me hundí hasta los hombros en el mar de Colón,
frente al Sol las pupilas, contra el viento la frente
y en la arena sin mancha sepultado el talón.

Trajo hasta mí la brisa su cascabel de plata,
me acribilló los nervios la descarga solar,
mis pulmones cobraron un aliento pirata,
y corrió por mis venas toda el agua del mar.
Alcé los brazos húmedos a la celeste flama,
y cuando cayó en ellos el tropical fulgor
cada brazo creció, como una rama,
cada mano se abrió como una flor.

......................................................................


Amorosos, nostálgicos y encendidos con la luz de la brillantez, sus poemas de Giraluna. Entre ellos La Hilandera )p.47 de Poesías 3)

Dijo el hombre a la Hilandera
a la puerta de su casa:
-Hilandera, estoy cansado,
dejé la piel en las zarzas.
Tengo sangradas las manos,
tengo sangradas las plantas,
en cada piedra caliente
dejé un retazo del alma,
tengo hambre, tengo fiebre,
tengo sed... la vida es mala...
Y contestó la Hilandera:
--Pasa

Dijo el hombre a la Hilandera
en el patio de su casa:
--Hilandera estoy cansado,
tengo sed, la vida es mala;
ya no me queda una senda
donde no encuentre una zarza.
Hila una venda tan larga
que no te quede más lino;
ponme la venda en la cara,
los campos verdes de agua;
hay un iris en las cosas,
que me las llena de gracia.
La vida es buena, Hilandera,
La vida no tiene zarzas;
¡quítame la larga venda ..
que me pusiste en la cara,
cúbreme tanto los ojos
que yo no pueda ver nada,
que no se vea en la noche
ni un rayo de vida mala.
Y contestó la Hilandera:
--Aguarda
…………………………..

Y un día vio la Hilandera
que el hombre ciego lloraba;
ya estaba la espesa venda
atravesada de lágrimas,
una gota cristalina
de cada ojo manaba.
Y el hombre dijo:

--Hilandera,
te estoy mirando a la cara!
¡Qué bien se ve todo el mundo
por el cristal de las lágrimas!
Los caminos están frescos,
los campos verdes de agua;
hay un iris en las cosas;
que me las llena de gracia.
La vida es buena, Hilandera,
la vida no tiene zarzas;
¡quítame la larga venda
que me pusiste en la cara!--
Y ella le quitó la venda
Y la Hilandera lloraba
y se estuvieron mirando
por el cristal de las lágrimas
y el amor entre los ojos,
hilaba…


Dolorosos, pero crecidos por la belleza del lenguaje los de Baedeker

2000, entre ellos Autorretrato (P.179 de Poesía i)

Nací en una revuelta

viví una Revolución

y me voy por la puerta de un idilioa.

Estoy de pie en los campos

que mi calor maduró al fin para los hombres.

Ante mis ojos

las llanuras que sabían a sangre

están tendidas, puestas a secar.

...........................................................

Ayer fueron los lobos a comer a mi puerta

y el lobo es el hombre del lobo.

.........................................................

Soy magro. La calavera

asoma a flor de piel;

dos hilachas de nieve atraviesan la calva;

tengo el amarillento de las hojas de octubre

y mucho escrito en el pergamino de las manos.

Pero siento elásticos los tendones

y tengo una legua de mirada.

Aquí estoy en los campos.

Bebí el último trago romántico

y el primer sorbo ultraísta.

.................................................................


Y aquellos que muestran el dolor del combatiente como Canto de los

hijos en marcha.(p.67 de Poesías,2)

Madre, si me matan
que no venga el hombre de las sillas negras;
que no vengan todos a pasar la noche
rumiando pesares, mientras tú me lloras;
que no esté la sala con los cuatro cirios
y yo en la urna, mirando hacia arriba;
que no estén las mesas llenas de remedios
que no esté el pañuelo cubriéndome el rostro,
...................................................................

Lléname la casa de hombres y mujeres
que cuenten el último amor de su vida;
que ardan en la sala flores impetuosas,
que en dos grandes copas quemen melaleuca,
que toquen violines el sueño de Schumann;
..................................................................

Madre, si me matan,
ábreme la herida, ciérrame los ojos
y tráeme un pobre hombre de algún pobre pueblo
y esa pobre mano por la que me matan
pónmela en la herida por la que me muero

....................................................................

Si vienen mujeres, diles sin solozos:
--¡Si hablara, qué lindas cosas te diría!
Ábreme la herida, ciérrame los ojos...
Y una palabra: JUSTICIA
escriban sobre la tumba.
....................................................................


Lo clásico, lo modernista y lo vanguardista se engloban en su poesía, para enaltecer su mensaje de amor y sabiduría.

Su poesía es una poesía que se acerca al País, para mostrar valores de honestidad, estéticos y educativos. A través de ella, como buen maestro, aunque nunca estuvo en un aula impartiendo conocimientos, Andrés Eloy Blanco combina los más hermosos deseos de entrega y solidaridad con Venezuela.

Este hombre no sólo se dio al pueblo en sus estrofas en forma abstracta, o simplemente como espectador de sus aspiraciones. Interpretó a cabalidad sus deseos, a tal punto, que hubo de sufrir en carne propia el dolor de la tierra. Su concepto del deber, como conductor de masas, lo llevó a unir su carrera literaria con su inquietud por el pueblo venezolano. Desde 1928, comienza su lucha política, se declara enemigo de la dictadura gomecista, por eso cae preso en varias de las cárceles del país. Escribe diversidad de poemas dedicados a sus compañeros encarcelados y hace constantes denuncias al sistema gubernamental. En el poema Cumpleaños del ahijado Manolo (p.63 de Poesía, 2) se puede resumir todo lo anteriormente dicho.

Ahijado: ya tienes tres años de vida
ya eres un viejo en horas,
un anciano en minutos,
casi un muerto en segundos.
Y ya has tenido un reumatismo,
que ya quisieran muchos
para sentirse hombres.
..............................................

Aquí estoy en la Cárcel,
somos varios.
Aquí estamos, más mal que bien,

pero es mucho decir: mal que bien aquí “estamos”.
Apunta esto: estamos aquí
para evitarte trabajo,
para que tú, mañana, no tengas que venir.

¡Qué feliz serás!
¡Qué feliz serás, ahijado!
Con tus caramelos de libertad,
¡tan ricos! --según dicen, porque yo
nunca los he chupado----

Sé bueno y vigoroso
y honrado.
No sé hablarte de otro modo:
no le quites a nadie su caramelo
y no le tengas miedo al Coco.
………………………………..

Crece pensando en Venezuela
(Venezuela es el espejo
en que tu madre se ve cuando se peina.
Si eres malo con Venezuela, es lo mismo
que si al espejo de tu madre lo quebraras con una piedra.

Siendo malo con Venezuela,
es posible que tengas mucha plata en el Banco,
pero, por lo demás, serás un sinvergüenza,
o como tú dices: un ajo.

Si eres bueno con Venezuela,
serás feliz y cuando te mires
al espejo en que tu madre se peina,
te encontrarás tan guapo,
que le estarás agradecido al cristal del espejo
hasta el cristal de tu llanto.

Aprende a decir nobles palabras,
pero tus buenos ajos no los dejes del todo:
Echa músculos, quiere a tu madre,
que nunca esté el espejo ni roto ni empañado,
y con respecto al Coco, óyelo bien: el Coco
le tiene miedo a los muchachos.



Cuando muere Gómez, vive una temporada dedicado a sus quehaceres políticos. Como dice Luis Pastori, en un artículo escrito de El Nacional, el 21 de mayo de 1959, “Iba y venía del pueblo, como un mar que estalla entre el horizonte y los acantilados. Darle la mano de pronto era como saludar a la multitud, como reconocerse entre un tropel que anda en busca de una misma conquista. Escucharle, era oírle decir las palabras que hace mucho tiempo uno deseaba encontrar. Y llegaba y se iba de pronto de sí mismo, como si una secreta desazón le impulsase hacia afuera el deseo de compartirse siempre.” A su vez Miguel Otero Silva (1960) dice que durante los gobiernos de Eleazar López Contreras y Medina Angarita, además de su trabajo como político, Andrés Eloy Blanco llevó a cabo una intensa labor intelectual. “Corrigió y publicó los libros que había escrito en la cárcel; estrenó tres obras teatrales; concluyó una magnífica biografía del doctor Vargas a quien llamó el albacea de la angustia”; pronunció extraordinarios discursos en el Parlamento, en circos y plazas públicas; colaboró acuciosamente en diversos periódicos del país”.


Como sabemos, Andrés Eloy Blanco fue militante de Acción Democrática y cuando este partido llegó al poder en 1945, fue elegido presidente de la Asamblea Constituyente. Allí nuevamente demostró su habilidad y don de gente, ya que sus intervenciones siempre fueron en beneficio del pueblo. También en sus discursos demostró sus dotes de poeta, pues son documentos oratorios de un estilo depurado y de un gran contenido. Cuando en 1948 vuelve a triunfar en Venezuela la dictadura militar, el poeta y su familia salen del país.


Lamentablemente, murió en el exilio el 21 de mayo de 1955, en una edad en la que se podía esperar de él nueva producción poética. Murió desterrado, sin poder ver la tan añorada libertad de su pueblo. Detuvo su mano cuando estaba escribiendo sus mejores versos, cuando le faltaba por andar un trecho luminoso y fecundo, cuando le faltaba a América recibir la cosecha prodigiosa de la obra que no llegó a escribir.


Moría el último rapsoda nacional, que ha tenido Venezuela en este siglo, como lo llama José Ramón Medina. Gracias a su amplitud temática y a su cercanía al pueblo, es el poeta del pueblo venezolano.

“Juglar, poeta por la gracia de Dios y cantor del pueblo por el dios de su propia gracia, Andrés Eloy Blanco es el poeta mejor consustanciado con Venezuela” afirma Luis Pastori.


Hoy hemos querido hacer un homenaje a este poeta venezolano, cercano a su pueblo por la sencillez de su lira, y grande por lo elegante de sus versos. Poeta universal, pues su poesía puede llegar al alma de todo ser humano, y nacionalista por su dedicación a la Patria.


Queda encendida, pues, la llama de la inquietud por buscar nuevos caminos para el análisis de la poesía de este gran hombre que, como dijo Francisco Lizardo: “Desde el fresco y prodigioso mensaje de su voz, tan cargada de los zumos telúricos de su geografía, hasta su más profunda intimidad de hombre aferrado a un destino y a una vocación ineludible y permanente. Su poesía pertenece por entero al pueblo. Es pueblo mismo”.

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REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Beroes, P. “Pórtico” En: Poesías de Barco de Piedra a la Juanbimbada. 2 Caracas, Ediciones Centauro 1980.

Blanco, A. E. (1980) Poesías. Caracas, Ediciones Centauro, tomos 1, 2 y 3.

Francia, Néstor (1996). Andrés Eloy Blanco, nosotros todos. Caracas, Editorial Panapo.

Medina. J. R.(1980) “Pórtico”. En: Blanco, Andrés Eloy. Poesía de Tierras que me oyeron a Baedeker 2000. Caracas, Ediciones Centauro, Tomo I.

Otero Silva, M. (1960) “Croquis de Andrés Eloy Blanco” En: Blanco, Andrés Eloy, Tierras que me oyeron. Venezuela, Editorial Cordillera.

Otero Silva, M. (1996) “Semblanza de un Hombre y un Camino”. En: Andrés Eloy Blanco: Hombre, político y poeta. Caracas, Publicación del editor José Agustín Catalá y la Comisión Presidencial del Centenario del Natalicio de Andrés Eloy Blanco.

Pastori L. “A Cuatro Años de Andrés Eloy” En: El Nacional, 21-5-59. (Recopilación de José Rivas Rivas).

Rivas, Rivas, J. (1996) Para estudiar la vida y la obra de ANDRÉS ELOY BLANCO. –Archivo Hemerográfico—Caracas, (Año Centenario A:E.B.)

Rodríguez Carucci, A. (1997) “Sujeto Popular y etnicidad en la poesía de Andrés Eloy Blanco”. En: Congreso de Escritores. Ponencias. Caracas, 25 al 27 de junio.